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viernes, 24 de julio de 2009

EL LIBRO DE LOS HECHOS HISTÓRICOS (2)


Volvemos a las andadas, con esto del calor uno anda un poco limitado de la cosa cerebral (casi casi como mi amigo zp).

Y como está reciente la visita de nuestro Mª de AA.EE. a territorio español me ha surgido la duda de si sería razonable y/o recomendable declararle la guerra a la pérfida Albion.

Pues va a ser que no, porque viendo cómo el impresentable está diezmando nuestro ejército nos podría pasar esto...

La que tradicionalmente se considera como la guerra más breve de la historia ocurrió el 27 de agosto de 1896, que enfrentó a Gran Bretaña y a su, por entonces, sultanato dependiente de Zanzíbar (territorio insular africano hoy integrado en Tanzania).

La guerra fue declarada a las 9:02 de la mañana y finalizó 38 minutos después, a las 9:40.

La flota británica al mando del contraalmirante Harry Holdsworth Rawson (1843-1910), presentó un ultimátum a Said Jalid, que acababa de derrocar al sultán impuesto por los británicos, para que se rindiera y abandonara el palacio.

El único barco de guerra de Zanzíbar, el mercante transformado Glasgow, al acercarse la flota británica, fue hundido con 2 certeros cañonazos, inmediatamente, esos mismos cañones dirigieron sus bocas hacia el palacio del sultán, quien, a la vista del cariz que estaban tomando los aconteciemintos, se rindió incondicionalmente. No obstante los cañones dispararon y destruyeron el palacio.

Acabada la efímera guerra, los británicos exigieron que el nuevo gobierno de Zanzíbar pagara las municiones utilizadas en la refriega, en concepto de reparaciones de guerra.

Por su parte, Rawson fue condecorado con la Estrella Brillante de Zanzíbar, de primera clase, por el nuevo sultán Hamud ibn Muhammad.


Lo dicho, viendo la modernización de nuestro ejército que no tiene ni para balas y el amor a la patria que se estila estos días, a los británicos les sobraban 15 minutos de los 38 que necesitaron hace casi 113 años.


Fuente: El libro de los hechos históricos, Gregorio Doval

8 comentarios:

  1. La historia es muy ilustrativa de lo que les pasa a los que se meten con los británicos.
    Conformémonos con robarles jugadores de la premier league.

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  2. Lo peor de enfrentarte a ellos es que, en lugar de caer con honor en el campo de batalla, te hagan prisionero, y ya sabemos lo que les dan de comer GASTRONOMIA INGLESA

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  3. Se cargan al ejercito, porque tienen miedo de que pase lo mismo que en el 36, ya que están a punto de cometer los mismos desmanes que entonces.

    Estamos indefensos, tendremos que defendernos nosotros solos.

    Nos verremos en las barricadas.

    ¡Heil ZP!

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  4. Una de las últimas señales que faltaban era la quema de alguna iglesia, y entre el amago de la semana pasada y el articulito del periodista(sic) de Público (la única iglesia que ilumina es la que arde)...

    nos vemos en las barricadas (me pido a zp)

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  5. ¡Oiga! ¿Es la guerra?-Pongame con el enemigo-
    Si mire que ayer disparamos una bala de cañon y como solo tenemos dos es para que nos la devuelvan, que tenemos al Anselmo que es un recluta bajito y lo disparamos con el cañon abrazado a la bala y luego vuelve corriendo a traerla,pero cada vez vuelve más chamuscao y claro...

    Pues eso, que clarividente el Sr.Gila...

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  6. Joder A. Javier, según lo leía me los imaginaba de verdad luchando contra los ingleses...

    Vaya tropa (nunca mejor dicho)

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  7. Una copia de algo parecido sucedió en 1953 entre Franco y el Rey de Marruecos.
    Marruecos era una colonia mitad española y mitad francesa. Los gabachos decidieron darles la independencia poniendo a un moro de rey, llamandole MOHAMED V, el abuelo del actual.

    Un buen día, el moro, muy chulito, mandó un telegrama a Franco comunicándole que España abandonara Ceuta y Melilla en 24 horas.

    Franco ordenó a uno de los escasos buques de guerra que tenía, con capacidad de flotar y disparar simultaneamnete, que navegara rumbo a Casablanca y se pusiera delante del palacio de Mohamed V con los cañones enfilados hacia él.

    Así lo hizo el barco de guerra y a las pocas horas Franco recibió un telegrama del moro explicando que todo era una broma y que se olvidara de lo dicho sobre Ceuta y Melilla.

    En este asunto no se llegó ni siquiera a disparar una salva de artillería.

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  8. Tellagorri, me has dejado sin palabras.

    Me ha encantado una frase "con capacidad de flotar y disparar simultáneamente" y es que es curioso, una dictadura en la que su ejército era de la señorita pepis

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