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lunes, 21 de septiembre de 2009

WUNDERWAFFEN 3.0




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"... nuestro único objetivo es hundir naves enemigas, donde estén y de cualquier tipo que sean. Y debemos hundirlas sin sufrir pérdidas importantes. Para hacer esto hace falta usar el cerebro, la astucia y la sorpresa, que siguen siendo los factores determinantes del arte de la guerra. Debemos atacar, atacar y otra vez atacar..."

(Karl Dönitz, Jefe Supremo de la Kriegsmarine y Reichpräsident)


¿Podría haberse adelantado a su tiempo la Alemania nazi en cuanto a tecnología militar?, acciones ocasionales pero tremendamente espectaculares hicieron temer a los aliados que podían encontrarse con un gran problema. Entre esos hechos "aislados" destacaron el poder de combate de los cazas a reacción Ar-234 o del Me 262 o la destrucción en Normandia de 25 carros de combate británicos en un solo día por un solitario carro Tigre.

Al término de la guerra se irían conociendo, año tras año, los formidables diseños de los científicos alemanes, aún hoy, fuente inagotable de sorpresas tanto par aficionados como profesionales de la ciencia.

Debemos recordar las palabras que Hitler transmitió a Mussolini en Salzburgo en el castillo Klessheim durante la cumbre que celebraron allí los días 23 y 24 de abril de 1944. Para tranquilizar al Duce y respecto al nuevo armamento por llegar...

"...tenemos aeroplanos a reacción, tenemos submarinos no interceptables, artillería y carros colosales, sistemas de visión nocturna, cohetes de potencia excepcional y una bomba cuyo efecto asombrará al mundo. Todo esto se acumula en nuestros talleres subterráneos con rapidez sorprendente. El enemigo lo sabe, nos golpea, nos destruye, pero a su destrucción responderemos con el huracán y sin necesidad de recurrir a la guerra bacteriológica, para la cual nos encontramos igualmente a punto..."





SUBMARINOS REVOLUCIONARIOS

Los submarinos del Tipo XXI se encontraban mucho más cerca de nuestros submarinos actuales que de los sumergibles que operaron durante la 2ª Guerra Mundial que tenían un tiempo limitado de inmersión y debían realizar largas travesías en superficie.

Todo esto cambió con los U-Boot del Tipo XXI, afirmando los expertos que todos los submarinos construidos hasta casi los años 60 fueron copias de éste, y que fue la inspiración hasta la llegada del submarino de propulsión nuclear.






Según Cajus Bekker, en su monografía sobre La Marina de Guerra Alemana 1939/1945 y en referencia al Tipo XXI "...se desliza de forma silenciosa, ni siquiera a bordo se percibe el ruido de las máquinas, poseen un motor especial que acciona el eje de la hélice por un sistema de embrague completamente silencioso, las hélices han sido calculadas con tanta exactitud que no generan torbellinos de agua con lo que hacen que la navegación resulte inaudible...".

Antes de continuar convendría distinguir entre sumergible y submarino. Antes de aparecer el revolucionario XXIA todo a lo que se llamaba submarino era realmente un sumergible, que, como nave subacuática que era, sólo se encontraba optimizado para navegar en superficie y sumergirse únicamente por el tiempo que se lo permitiese la carga de sus baterías (nunca más de 48 horas seguidas).

El Tipo XXIA fue el primer submarino, pues estaba preparado para una navegación en inmersión prolongada.



(bandera de batalla de la Kriegsmarine)


A 3 de septiembre de 1939 el Kommodoro Dönitz sólo disponía de 63 sumergibles, 22 de ellos oceánicos, reduciéndose a tan sólo 18 en el momento en que Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania. Para subsanar esta situación Raeder (jefe de la Kriegsmarine) presentó un plan al Führer para la entrada en servicio de 20/30 sumergibles al mes. A pesar de la insuficiencia notable de efectivos no impedía que la capacidad de los lobos grises de Karl Dönitz, a finales de 1939, tan sólo hubiesen perdido 9 naves por 114 buques aliados hundidos.


El punto de inflexión que empezó a desnivelar la balanza hacia el lado aliado fue cuando estos lobos grises pasaron de cazadores a ser cazados, y es que los aliados disponían de un ojo verdoso, con forma de disco, un poco curvado y de cristal transparente...el radar.

Ante este nuevo giro del curso de la guerra Dönitz se reunió en París con 3 ingenieros enviados por el Estado Mayor de la Kriegsmarine, estos le aseguraron que un proyecto ultrasecreto estaba ya en marcha, la construcción de un auténtico submarino, basado en el submarino experimental Walter (profesor alemán que en 1932 inició el estudio del aporte de oxígeno a máquinas térmicas convencionales para que pudiesen funcionar independientemente del oxígeno del aire).

El combustible principal era el agua oxigenada empleada a gran concentración, Ingolin (nombre de su hijo mayor) o Substancia T, al disociarse en agua y oxígeno, gracias al catalizador Helman (nombre de su segundo hijo) producía gran cantidad de calor, que, junto con el originado por la combustión del oxígeno que quedaba libre con un combustible secundario (decaleno) y la inyección de agua, producía vapor con una presión suficiente para mover una turbina que llegaba a alcanzar las 1400 rpm.

Otra de las incorporaciones a los U-boot fue la del Meteox , que contrarrestaba los aparatos de la RAF que permitían detectar a los sumergibles nazis con visibilidad nula (al descubrir la longitud de onda con la que operaban) así, al saberse detectados, podían buscar la seguridad del fondo del mar.

La evolución a través de los distintos modelos fue:

V80
U971 (ex V300)
XVII-A y XVII-B
XVII-G y XVII-K
XXIA.

El proyecto definitivo sería el submarino eléctrico (elektro-boote) de Tipo XXIA (Deliken y Heep fueron los ingenieros)


Se mejoró la línea hidrodinámica, se suprimió el cañón de cubierta (según sus diseñadores el principal medio de ataque de un submarino debía estar bajo la superficie y jamás sobre ella), se consiguió además reducir el grado de rumosidad, aumentar su discreción y dificultar su localización en superficie. A parte de todas estas mejoras el Estado Mayor de la Kriegsmarine solicitó que debía operar siempre en inmersión.

Las pruebas iniciales marcaron una velocidad máxima en inmersión de 17,9 nudos, en superficie de 15,5 y en cola Schnorchel 10,4, disponía de una tripulación de 57 hombres, 1 comandante, 5 oficiales, 18 suboficiales y 33 cabos y marineros.


En cuanto a la capacidad de ataque iba equipado con 6 tubos lanzatorpedos a proa, situados equitativamente a babor y a estribor, con una reserva de 23 torpedos de 533 mm o 17 torpedos y 12 minas magnéticas. Respecto al sistema de recarga de torpedos, los ingenieros lo habían mejorado, reduciendo a la mitad el tiempo necesario para esta recarga mediante un novedoso sistema hidráulico. A parte de estas mejoras, como era evidente, tenían la necesidad imperiosa de fabricar el mayor número en el menor tiempo posible, facilitando esta labor el hecho de que las construcciones se hiciesen por separado a distintas subcontratas. El plan era el siguiente:
  • 16 días para la elaboración del acero para su construcción
  • 40 días para la construcción de las secciones
  • 5 días para el transporte de las secciones al astillero
  • 50 días para el equipamiento de las secciones
  • 4 días para el transporte al lugar de ensamblaje
  • 6 días par el equipamiento final antes de la botadura
  • 5 días para ensayos y pruebas finales.
Pero en 1945 los aliados ya estaban a las puertas de Alemania, aunque como reconoció Churchill "...los XXI A eléctricos habrían revolucionado la guerra en el mar de haber llegado a tiempo...", tanto es así que los aliados se repartieron las unidades existentes:

La Armada Sueca se quedó el U-3503, la Royal Navy el U-3017 (N-41) que estuvo en servicio hasta 1949, EE.UU los U-2512 y U-3008, que se mantuvieron en servicio hasta 1954, la URSS los U-3151/2529/3035/3041 (B-27 a 31) operativos hasta 1963 y Francia el U-2508 (Roland Morillot) en funcionamiento hasta 1952.

Un caso especial fue el U-2540, barrenado en el Báltico el 4 de mayo de 1945 y recuperado en 1957 por la nueva Bundesmarine de la RFA, con el nombre de Wilhelm Bauer. En 1970 se convirtió en nave civil y en 1982 se decidió acabar con su carrera, aunque in extremis se fundó la asociación sin ánimo de lucro Technikmuseum Wilhelm Bauer para preservarlo. En 1983 se restauró con su configuración original de la 2ª Guerra Mundial y se convirtió en un barco museo en el Museo Marítimo Alemán, en Bremerhaven.


(U-2540 en Bremerhaven)

Hoy es el único ejemplar del primer submarino de la historia.



FOCKE ACHGELIS


Un desarrollo aéreo que llegó muy lejos causando bastante asombro entre los aliados fue el Focke Achgelis FA-320 Bachstelze (lavandera), cometa de alas rotatorias que cualquier U-boot oceánico podía remolcar para ampliar de forma muy notable el campo de visibilidad de sus observadores.



Este autogiro debía ser remolcado por un submarino como una cometa, sólo pesaba 82 kg y tenía 7,23 m de diámetro en el circuito del rotor que, en posteriores versiones, alcanzaría los 8,53 m. El cuerpo principal consistía en un solo tubo de acero al que iban soldadas las demás piezas, contaba con un pequeño panel de instrumentos: tacómetro eléctrico, brújula y teléfono para comunicarse con el comandante del submarino. Frente al piloto estaban los controles: pedales de goma, palanca de control de inclinación y altitud de la cometa en vuelo. Unos pequeños salientes laterales soportaban los patines que permitían al aparato posarse sobre la cubierta del submarino.



Las 3 palas del rotor estaban situadas por delante del centro de gravedad de la cometa, efectuándose el control por medio de cables que unían la palanca de cambio con el tubo del rotor pasando por el interior del mástil principal. Las palas fueron construidas siguiendo los más modernos métodos ingleses y americanos, fabricadas en bases de costillares por medio de una fina lámina de madera en los extremos longitudinales y recubiertos de un fino tejido pegado a todos los elementos.



Entre las aspas tenía unos cables de acero fuertemente tensados que evitaban el movimiento irregular de las mismas y que cayeran por el efecto de su propio peso. En caso de emergencia el piloto accionaba una palanca que lo desenganchaba del submarino y él se lanzaba en paracaídas.

La velocidad mínima para el lanzamiento seguro era de 30 km/h y las aspas empezaban a girar a 200 rpm haciendo que el aparato despegara de la cubierta del submarino, el cable de arrastre se iba soltando e iba ganando altura mientras el piloto mandaba toda la información por teléfono. El procedimiento para recoger la cometa era en teoría ir recogiendo el cable, sin embargo, en numerosas ocasiones el método utilizado fue el de emergencia. Su velocidad en pleno vuelo era de 35 km/h y el cable que lo unía al U-boot le permitía alcanzar una altura de 150 m. Todos prestaron su servicio en el Océano Índico donde los británicos los bautizaron como wagtail.


La firma Waser Flugzeugwerke de Bremen desarrollo y fabricó 200 unidades en el máximo secreto, hasta que a principios de 1945 la prensa británica sacó a la luz el invento con todo lujo de detalles.



BOMBA DISGREGADORA


En la época en que se hicieron famosas las Bombas V se disparó todo tipo de rumurología respecto a las armas fantásticas que eran capaces de diseñar los nazis, destacando entre todas ellas una, una bomba tan colosal que sería capaz de dispersar de un solo golpe divisiones acorazadas enteras al estallar sobre éstas el aire comprimido que contenían las carcasas de aquellos artefactos.

¿Fantasía o realidad?, la prueba la tenemos en una crónica del corresponsal de Il Corriere Della Sera, Luigi Romesa que asistió a una prueba de la bomba disgregadora en Rügen (mar Báltico), en la que un grupo nieblinógeno italiano (optaron por la República Social Italiana) tenía la complicada misión de ocultar la base ultra secreta.

El plan era sencillo, en el frente ruso se produciría una gran ofensiva aérea de aligeramiento, posteriormente se lanzaría una bomba disgregadora sobre las líneas soviéticas como señal de aviso para los aliados, que habrían sido informados y de ese modo iniciar negociaciones de paz.



Rügen estaba en la costa báltica y era un centro experimental donde se probaba el nuevo arma, en una amplia quebrada se hallaban unas construcciones de piedra y unos búnker de cemento donde resguardarse durante las pruebas, en un momento determinado, uno de los acompañantes de Luigi, le dijo que iban a asistir a una prueba de la bomba disgregadora, "el explosivo más potente que jamás haya sido descubierto", la destrucción es total en, por lo menos, 2 km. Tras la explosión, un Coronel del servicio encargado de la preparación de los armamentos (Heereswaffenamt) rompió el silencio alabando la potencia de la bomba y comentando si no sería conveniente, visto lo visto, firmar la paz por parte de los aliados y evitar un sufrimiento innecesario a sus tropas o a sus ciudades. En 6/7 meses dispondrían de las primeras bombas construidas en serie y listas para emplearse de acuerdo con un plan de ataque estudiado en los mínimos detalles.

Otros autores, como Albert Ducrocq (Les armes secrètes allemandes) sostiene que los alemanes ya disponían de varias bombas atómicas entre 1944/5 y que lo que impidió su utilización fue que Hitler temía una reacción aliada desproporcionada con gas que mataría, según cálculos realizados en Berlín, cerca del 40% de la población alemana. Aunque, sensu contrario, hay autores que niegan la posibilidad de que los nazis dispusiesen de esta bomba, sin embargo hay un dato poco conocido que debe tenerse muy en cuenta...

El U-Boot-235 Tipo VII (XB) de 1763 TN, zarpó en secreto del puerto noruego de Kristiansand rumbo a Japón cumpliendo órdenes directas de Heinrich Müller (jefe de la GESTAPO) y del propio Führer, debía transportar las nuevas tecnologías bélicas de Alemania, especialmente el material que permitiera al ejercito nipón disponer del arma definitiva, la bomba nuclear.

Cuando el III Reich firmó la rendición incondicional el submarino se encontraba en el Atlántico Norte, tras numerosas jornadas de discusión decidiendo qué hacer fue capturado por destructores de la US Navy, entrando en el puerto de New Hampshire el 16 de mayo de 1945. A bordo iba parte de lo más sofisticado de la ciencia alemana, y, entre las 240 tn de carga, 560 kg de óxido de uranio enriquecido. En es época no pocos eran los quebraderos de cabeza por el estancamiento del Proyecto Manhattan, encontrándose en una situación desesperada por partida doble, por un lado económica, ya que frente a la falta evidente de resultados se quería cortar la financiación de un proyecto que se consideraba un despilfarro para un proyecto estancado, y por otro lado las dificultades técnicas, ya que aunque habían sido capaces de producir cantidad suficiente de plutonio 239 (55 kg) no daban con el método de hacer implotar la bomba. Pero de repente EE.UU dispuso de la tecnología y el uranio suficiente para fabricar sus bombas atómicas en tiempo récord, por no mencionar que sigue sin saberse nada del destino de los otros 10 submarinos de la Kriegsmarine que zarparon hacia el Sol Naciente.



FOO FIGHTERS

13/12/1944 The South Wales Argos "... los alemanes han fabricado otro arma secreta, al parecer un arma defensiva aérea similar a las bolas de de cristal que adornan los árboles navideños...", "... se han visto suspendidas por el aire sobre territorio alemán a veces solas y otras en grupo, de color plateado y, a veces, transparente..." (crónica de Marshall Yarrow).

02/02/1945 The New York Tribune "...parece ser que los nazis han proyectado una novedad por el cielo nocturno alemán, los misteriosos foo fighters corren por las alas de los bombarderos que sobrevuelan Alemania, aparecen de repente, acompañan a los aviones durante kilómetros provocándoles interrupciones eléctricas y dañando sus radares y, pasado un tiempo, desaparecen como llegaron, de repente..." (Associated Press).

Los foo fighter hicieron su aparición para perturbar a los aviones enemigos de observación (al principio fueron identificados como cargas de electricidad estática), que ascendían de tierra hacia el aeroplano de reconocimiento. Una de sus características más incomprensibles era que los radares en tierra no los detectaban.


Expertos ingleses y americanos pensaban que los habían fabricado para la guerra psicológica y cuya finalidad última era obstruir los sistemas de ignición de los aviones aliados, si bien, ni la RAF ni la 8ª Fuerza Aérea de los EE.UU supieron dar una explicación coherente hasta reconocer que eran armas secretas alemanas.. Ningún jefe del Alto Mando Aliado deseaba admitir que se enfrentaban a una tecnología superior y desconocida hasta tal punto que, el Cuartel General Conjunto con sede en Londres dio carpetazo al asunto en abril de 1945 diciendo que todo se había tratado de una "alucinación colectiva".

Se sabía que ascendían desde tierra en dirección al avión y solía inutilizar el sistema de encendido (en un informe confidencial, nunca reconocido oficialmente, la USAAF señaló que estos foo fighter habían provocado la caída de algunos aviones). Su tamaño era muy variado oscilando desde los que tenían el tamaño de un balón hasta los que parecían globos gigantes, del mismo modo que era muy variado el color de estos, pues oscilaba entre el rojo intenso, anaranjado, blanco, plateado o azul, aunque, a pesar de la variedad, tenían una cosa en común, realizaban maniobras imposibles para cualquier avión al uso, se enganchaban a cualquier avión y le seguían sin problemas, y estos aviones aliados jamás lograron evadirlos.


El bautizo como foo fighter de estas feuerball alemanas fue obra del radarista Donald J. Meirs, si bien el término ya apareció en un conocido cómic estadounidense Smokey Stover, donde su protagonista conducía un automóvil volador y que se refería al fuego con la expresión foo.

Un error de los amantes de los OVNI, en su intento de explicar el posible origen extraterrestre de las feuerball nazis y de su capacidad de atravesar los fuselajes de los aviones, viene derivado de una errónea interpretación literal por parte de los ufólogos de una frase del argot utilizado por los aviadores y es que, cuando debían realizar maniobras de evasión llevando al límite las prestaciones del avión decían trought the gate.

Otro dato significativo que aclara el origen de esas feuerball es que desaparecieron justo cuando las fuerzas aliadas capturaron el área este del Rhin, conocida por ser la localización de muchas estaciones experimentales alemanas, de todos modos, ya en su momento se dijo que deberían ser los propios alemanes los que despejasen la incógnita, y en parte así quedó en 1983 cuando en la revista alemana Waffen Revue en un artículo titulado Die geheimste waffed 2, welktriegs motorstoppmittel se demostró que Alemania estaba investigando y desarrollando interruptores para alterar el encendido de los motores enemigos de la aviación.


Del mismo modo, 2 investigadores españoles entrevistaron a un antiguo cabo de las SS, Haberstroh en 1998 y cuyas conclusiones salieron en el libro El enigma nazi, el secreto esotérico del III Reich. En referencia a las instalaciones de Peenemünde dijo "...todo lo que vi eran los cohetes V en sus distintas versiones, cada vez más grandes, y algunas pruebas de esas bolas que llevaban los cazas... sí, esas bolas las llevaban los aviones a reacción en sus panzas y las lanzaban contra enjambres de aviones enemigos encendiéndose como bolas de fuego en el aire...".

El Servicio de Inteligencia de la Luftwaffe no había informado de esos vuelos secretos de las extrañas feuerball a sus propios pilotos de caza nocturna y estos las tomaron como un arma secreta aliada. Teniendo en cuenta que, tanto los informes de vuelo oficiales como que los aliados encontraron piezas que apuntaban a la construcción de las feuerball, se desestimó el que el fenómeno tuviese explicación natural, electrostática o electroatmosférica, tales como fuego de San Telmo, rayos globulares, etc.


Resumiendo, las feuerball sólo podían ser una asombrosa arma secreta antirradares cuya historia ha servido para ocultar secretos técnicos y militares. Alemania consiguió dominar la tecnología y la propulsión electrogravitacional, obteniendo mayor maniobrabilidad y velocidad en los artefactos voladores desarrollados para interferir en el vuelo de los bombarderos aliados, este proyecto de las feuerball se llevó a cabo bajo el más estricto de los secretos en Neustad, distrito de Baviera, bajo severo control de las tropas de las SS.


Estos artefactos, dirigidos por ondas de radio hasta llegar a 200 metros de las formaciones enemigas, después se auto guiaban gracias a los sensores de infrarrojos que buscaban la fuente de calor emitida por los motores de los aviones y destruía de forma automática el radar contrario, dejando a los tripulantes de cada cuatrimotor sin orientación operativa, es decir, a la deriva.

Estos principios básicos de las feuerball se aplicaron a una nave mucho más grande, circular y simétrica, la Kugelblitz (bola relámpago) que se elevaba verticalmente gracias a un motor a reacción. Finalmente en 1944, en el periódico de Estocolmo Aftontidningen se anunció el 6 de diciembre el nacimiento de una nueva arma secreta alemana, de tipo aéreo y bautizada como congeladora, que paraba con su frío los motores de los bombarderos aliados, si bien, su uso efectivo no pasó de las pruebas iniciales.

Queda de manifiesto el evidente avance tecnológico alcanzado por los científicos del III Reich y cómo, una vez concluida la guerra, los aliados se sirvieron de éstos para su propio beneficio.

Prueba de ello fue la Operación Paperclip (originalmente Overcast) que realizó el Servicio de Inteligencia Militar de los EE.UU para extraer de Alemania científicos especializados en las llamadas Armas Maravillosas (WunderWaffen) del Tercer Reich, como cohetes, armas químicas y experimentación médica después del colapso del régimen nazi durante la segunda guerra mundial.

Más de 700 científicos y sus familias fueron llevados secretamente a EE.UU, sin el conocimiento o aprobación del Departamento de Estado. Ninguno de ellos tenía cualificación para un visado de entrada en EE.UU, pues todos habían servido a la causa nazi durante la segunda guerra mundial.

Numerosos documentos fueron reescritos para limpiar el nombre de diversos científicos envueltos en esa operación, a fin de posibilitar su entrada en el país e impedir que cayeran en manos de la URSS. Gran parte de las informaciones concernientes a la Operación Paperclip aún están clasificadas como secreto absoluto; además, hubo una operación aún más secreta para conseguir secretos nucleares alemanes, equipamiento y personal, la llamada Operación Alsos.


CONTINUARÁ...

6 comentarios:

  1. ISRA

    Jamás había visto o leído una información militar tan detallada y completa.

    Está claro que si la guerra hubiese durado un par de años más, los aliados las habrían pasado canutas.

    Porque yo creo que los USA la ganaron por su PODERIO INDUSTRIAL (botaban un barco de guerra diario), que es justo lo que les faltaba a los nazis, quiero decir capacidad de producción armamentística comparable.

    Alemania tendría unos 50 millones de habitantes entonces, y sólo USA llegana a los 250 millones.

    Con lo que, al mergen de la criminal ideologia, su demostración de fuerza fue casi increíble.

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  2. Y no sólo eso Tellagorri, si le añadimos que su territorio estuvo alejado del campo de batalla y sin el tremendo desgaste previo la balanza se inclinaría del lado aliado de forma inevitable.

    Lo último que apuntas es lo importante que quería comentar con estos post, soy un apasionado de la segunda guerra mundial y el hecho de que un solo país (vale, muy entrecomillado) mantuviese el pulso que mantuvo con el resto del mundo no deja de sorprender, y la explicación a ese éxito inicial y a ese pulso que casi ganan tenia una explicación, que modestamente he intentado acercar.

    En el último "especial" nos desviaremos un poco por el mundo de la ciencia ficción, pero no está mal para acabar de una forma sorprendente y entretenida.

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  3. He de recordar que el autogiro, precursor del helicópetro, es un invento "aspañol". Y el submarino, más bien como tú dices sumergible, también lo es.

    Pero la indolencia española es una puta mierda.

    Una cosa muy reseñable de los científicos alemanes en esa época era su imaginación. En el bando aliado, americano sobre todo porque el resto de Europa no era comparable, podían tener más capacidad industrial, como dice Tellagorri, pero no eran tan imaginativos. Su poderío se basaba más en la cantidad y en los "dolores" (también conocidos como dólares).

    Hoy en día proyectos así serían tomados a risa, quizá en aquella época al ser todo tan nuevo tenían más valor de ser tachados de locos.

    En cualquier caso el poder del ejército americano actual es alemán en un 90%. Qué vueltas da la historia.

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  4. Ya sabes aquello Pon de QUE INVENTEN ELLOS, así nos ha ido y nos va.

    Creo que lo que dices es cierto, lo bueno que tenían era que no se autolimitaban al exponer o proponer sus ideas y ser tachados de locos. Lo propones y ya te dirán los experimentos si es acertado o no, lo que no puedes hacer es autolimitarte constantemente (salvo en la manipulación genética, que si no te salen bichos como zp).

    La aviación americana y sobre todo la tecnología espacial es alemana... ya leerás la última entrega

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  5. Si es que los españoles somos unos genios pero resulta que lo que nosotros inventamos lo aprovechan y perfeccionan otros...como el submarino que nosotros nos hemos quedado con el submarino amarillo, #amarillo el submarino es,amarillo es..#

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  6. Ya, y el Dr Moureau creó mutantes semi humanos de cerebros minúsculos y a uno lo tenemos de presidente del gobierno... A.Javier, pero somos más cutres todavía, ¿no te suena el tractor amarillo?.

    Genios y figuras que somos

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