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miércoles, 28 de octubre de 2009

PASEN Y LEAN

España desde el advenimiento de la democracia ha tenido cinco presidentes del gobierno. El primero de ellos, Adolfo Suárez, fue un hábil estratega que consiguió una transición ejemplar, Calvo Sotelo un hombre sobrio y honesto y que sirvió de puente calmo. Felipe González, al que se le podría calificar de estadista en política exterior y que introdujo nuevas cotas de libertad en una sociedad todavía demasiado arcaica, gestionó mal bastantes asuntos internos. Y a Aznar le perdió su soberbia y la errónea participación en la guerra de Irak, todo iba junto, pero fue impecable en los temas de política interior, incluida la economía.
Y ahora tenemos al inepto.
Esto es lo más lamentable que le puede suceder a un país. ¿Qué grado de puerilidad y de degradación social lleva a una nación a elegir a un presidente como el actual? ¿Cómo hemos podido perder el norte de una forma tan evidente?
Cierto es que Aznar levantó las iras de un sector de la población al que cualquier asomo de flema, firmeza o arrogancia les produce pavor, todo tiene que ser hecho como si viviéramos en un jardín de infancia, y el presidente no puede generar miedo a los niños. Las formas para determinada izquierda son muy importantes, un político puede tener la capacidad intelectual de una lechuga, pero si se muestra simpático, flexible, un poquito ñoño y no produce inquietud, seguro que ya tiene ganada a una buena parte de la población.
Como además el pensamiento débil (¡qué grandeza la de Gianni Vattimo y su estupenda aportación teórica para fomentar y consolidar la caída de Occidente!), el relativismo, la apatía y el hedonismo más estúpido se han ido instalando en la mente de los que deambulan por el territorio nacional, un tontín con buenas dosis de demagogia, de alejamiento de la realidad y con un pensamiento dicotómico, --como ya expliqué en un artículo anterior—, basado en buenos y malos, es su mejor representante, y como además le da un aire de trascendencia y dignidad, consigue que la estupidez se presente de forma sublime.
Además hay que tener en cuenta los intereses de determinados grupos sociales y económicos muy poderosos que pretenden demoler cualquier rastro de identidad colectiva, de moral predominante, de arraigo a la tradición o de diferenciación entre individuos, con el objetivo de tener psiques desorientadas a las que poder seducir mediante un erotismo degradante (por zafio, vulgar y antiestético) y un consumo compulsivo.
Después está la historia de la guerra civil, que como todos ustedes sabrán no fue una contienda entre nacionales y republicanos, no, fue una contienda entre buenos y malos. Los buenos eran unos, elijan, y los malos eran los otros. Pues una gran parte de la población añeja, y algunos de sus inalterables descendientes, todavía vota en función de los bandos de la guerra, y claro, Rajoy representa a los nacionales y el inepto a los rojos. El problema es que Rajoy, cuyo abuelo además participó en la redacción del primer estatuto gallego, tiene muy poco o nada que ver con aquel bando, mientras que el inepto sí se siente continuador de aquella tradición, que además considera inacabada. Él sí conecta con uno de los bandos de la contienda, los de la Internacional. Por cierto, ¿han visto con que energía la cantan él y sus piji-huestes? Da la impresión que una vez finalizada la música haya que cambiarles los pañales.
Otros de los sectores que han permitido la llegada del inepto al poder es ese movimiento social, que tan bien atizan González y Guerra en los mítines, y que en Cataluña ha llevado a Montilla al frente de la Generalitat, y al que podríamos llamar folklórico-festivalero. Esta parte de la población, muy numerosa por cierto, a poco que les pongas tres o cuatro mil pinchos de tortilla, música bailable y dos o tres arengas político-verbeneras ya los tienes votando en legión y como un solo hombre el día de las elecciones. Para este sector Rajoy representa la extrema derecha más dictatorial heredera del franquismo, etc., etc., etc. Y no hay quien les mueva de ahí, aunque toda la familia esté en el paro, tengan un hijo drogadicto, y la escuela sea un lugar de recogida de los niños. No importa, en bloque erre que erre.
Y luego está el sector de los subvencionados: politiquitos, amiguitos, fundaciones y asociaciones de los amiguitos, comisiones de politiquitos y amiguitos, y llegará un momento que sea tan numeroso que los dos tercios de la población restante: trabajadores, autónomos y empresarios, tendremos que trabajar para mantenerlos. Ese sector también vota en bloque al inepto o a los acólitos del inepto, no sea que algún día tuvieran que ponerse a trabajar.
Supongo que se les ocurrirán muchas más razones por las que alguien de esta categoría haya llegado a gobernarnos: podríamos añadir quince o veinte más. En todo caso, como no parará hasta que todo se caiga a pedazos, es mejor que nos lo tomemos con calma, o no.

DAMIÁN RUIZ, EL MANIFIESTO, 28 DE OCTUBRE DE 2009

12 comentarios:

  1. Fenomenal artículo, Jefe.
    Es una análisis buenísismo del porqué tenemos lo que tenemos.

    Pero no es nuevo. Ya en 1930 y sucesivos corría algo muy parecido.

    Los socialistas engañaban a base de martillear sobre las chulerías de las derechas caciquiles, y los progres venian a decir que con ellos llegaría la felicidad.

    Voy a colocar en mi blog un escrito de Baroja referente a este mismo tema y se verá como relata las mismas cosas de su época.

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  2. Me encanta Tella, después del de esta mañana no estaría nada mal una segunda dosis.

    El articulo lo podría haber firmado perfectamente nuestro amigo Pablo Molina, pero este Damián Ruiz es también un "valor seguro" cuando lo lees en El Manifiesto.

    Tú dices que se repite el tema... por eso lo que te decía esta mañana no es tan descabellado.

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  3. Es una correcta relación de la historia reciente de España, aunque creo que se queda corto al considerar a los "subvencionados" un tercio del total.

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  4. Estupendo análisis.Estoy absolutamente de acuerdo en el repaso de nuestros presidentes pasados y el presente...¿ausente?

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  5. ¿Damian Ruiz?..No le conozco. Pero de su manifiesto hay un punto con el que no me caso ni por el rito. El referido a Felipe Gonzalez. FG, golpista en el 23F, secuestró la incipiente democracia iniciada por Suarez, redujéndola a la chenca venezolana como si de un jíbaro se tratara. Avezado promotor del crimen de estado, asesinó a muchos inocentes y no solo de ETA. Escapó indemne de lo del GAL y de los latrocinios cometidos durante sus 14 años de basura y cieno con chantajes al Rey que crearon lagunas de impunidad de cuyos fangos se fraguara el 11M. Un ganster de la peor calaña. Capone a su lado, un aficionado.

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  6. Bwana, comparto su análisis, hay mucho más "untado", si no no se explica que las calles no estén tomadas.

    A.Javier, si estuviese ausente se le agradecería, el problema es que mete las narices en todo... y de nada sabe el cabrón.

    Charneguet, seguro que lo de Felipe no se lo cree ni él, pero me imagino que lo ha utilizado para destacar el palo que le iba a dar luego al impresentable. Y sí, comparto tu descripción del sinvergüenza, no quito ni una coma

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  7. Aunque parezca mentira, es lo qe hay

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  8. Pues yo, aparte de lo dicho, no me cuadra la patada políticamente correcta de la guerra (en la que no participamos) que le pega a Aznar.

    El problema de Aznar es que no es un tio simpático, lo cual para mí es fundamental para ser buen presidente. No quiero una comedia en cada actuación de MI presidente. Son cosas serias.

    Por lo demás, un artículo sublime.

    Y poco más (parias de la tieeeeeerraaaaaaaaaa!).

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  9. Pero ya sabes aquello de Goebbles, una mentira repetida... la gente se ha creído realmente que fuimos a la guerra (cosa que sí hizo felipín y con soldados de reemplazo).

    Yo de presidente quiero un tío serio, gobernar un país es algo serio, no quiero un graciosillo como Felipe o un risitas como el tontolaba.

    Me imagino que lo que has querido decir es que para llegar a Presidente hay que ser simpático (o para parecer que se es buen presidente) no que sea "conditio sine qua non" para ser buen presidente (me parece que la secta se está apoderando de tu cerebro)

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  10. Nooooo me has entendido mal.

    He dicho que Aznar no era simpático, lo cual considero fundamental. Osea considero fundamental NO ser un graciosillo.

    ¿Mesesplisco? Osea Aznar, mala cara, buen presidente.

    Fuera de onda; estoy escuchando esRadio y habla una colaboradora que....menuuudaaa vozzz más jashonda tú jajaja.

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  11. Vale, ahora que lo he leído por segunda vez con la aclaración está más clarito que el agua... creo que la gripe A me está devorando las escasas neuronas que me quedan (y de esradio la que tiene un morbo "de que te cagas" es la de por la mañana con Fede, Rosana Laviada)

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