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martes, 2 de marzo de 2010

LA RESOLUCIÓN...

Se detuvo a numerosos niños judíos sometiéndolos a interrogatorios, bajo golpes y amenazas uno confesó haber visto a Esther en la sinagoga, donde la mantenían cautiva los adultos, confesó cómo vio a través de una cerradura cómo la cortaron la garganta y cómo derramaron su sangre en un cuenco, si bien fue incapaz de decir el lugar exacto en que todo eso ocurrió. Tras esta confesión se detuvieron a numerosos judíos adultos quienes, del mismo modo, confesaron el crimen sin poder ubicar tampoco el lugar de los hechos. Comenzó a crecer el antisemitismo en la comarca en la que los judíos eran insultados y golpeados por la calle, saqueando y quemando sus propiedades. El cuerpo seguía sin aparecer.

Unos días más tarde se rescató un cadáver del río de la población cercana de Tisda-Dada con unos ropajes y estatura similares a los de Esther. Ese cuerpo ni tenía la garganta cortada ni su estado de descomposición coincidiría con un cadáver que llevaba tantos meses desaparecida, por todo ello la madre dijo que esa no era su hija.

Se decidió que tres médicos sin experiencia ni estudios en patología forense determinasen la identidad de la joven encontrada en el río. La joven estaba muy pálida, tenía unas uñas delicadas y pulcras tanto en las manos como en los pies. Los intestinos y demás órganos se encontraban en buen estado de conservación si bien los genitales se hallaban severamente inflamados. El cuerpo tenía todo el aspecto de haber muerto desangrada.

Las conclusiones a las que llegaron con estos datos fue que se trataba de una joven de al menos 18 años, si no más, proveniente de ambiente privilegiado, poco acostumbrada a las labores físicas y promiscua (de ahí la inflamación de los genitales). La causa de la muerte fue anemia y no había muerto hacía más de 10 días.

Los habitantes del pueblo en base a estas conclusiones sacaron las suyas, si bien no se trataba de Esther tampoco significaba que los hechos relatados y confesados dejaban de ser ciertos, por lo que los acusados siguieron en prisión. Los restos de la chica encontrada fueron enterrados.

El caso atrajo la atención la prensa, alcanzando un eco continental y provocando acaloradas discusiones. En ese momento un grupo de abogados de Budapest al tanto de la nueva patología forense que iba naciendo y convencidos de que la sangre no formaba parte de la matzá decidieron defender a los acusados. Lo primero que hicieron fue solicitar la exhumación del cadáver encontrado en el río para que fuese examinado por 3 doctores expertos en medicina legal. En un primer momento se encontraron con el rechazo del fiscal examinador del caso que creía en el mito del asesinato ritual, si bien tuvo que recular cuando el fiscal estatal apoyó la idea del grupo de abogados y al que, además, incomodaba la falta de pruebas y quien tenía cierto interés en la justicia.

El cuerpo fue exhumado en diciembre y examinado por los profesores Belki, Schenthauer y Michalkovics, todos de Budapest.

Determinaron que la edad no era mayor a 15 años por la inmadurez de los huesos, la inflamación de los genitales obedecía a su permanencia durante tiempo prolongado inmersa en el agua, su palidez extrema era debida a que el agua del río había eliminado la capa externa de piel, dejando sólo el pálido corium, la capa interna, a través de la cual la sangre se había filtrado.

Las uñas limpias no eran tales sino la piel que estaba debajo de las mismas y que también había arrancado la corriente del río. Del mismo modo sostuvieron que la conservación, a pesar del tiempo transcurrido, del cadáver permitía pensar en que se trataba del cuerpo de Esther, pues las gélidas temperaturas del río podían haber frenado la descomposición. Finalmente los ropajes que llevaba la chica coincidían con los que llevaba ese día Esther.

Los profesores de Budapest confirmaron que el cuerpo hallado en el río era el de Esther Solymossy y que el hecho de que su garganta estuviese intacta dejaba claro que las confesiones eran un invento.

Los acusados fueron puestos en libertad y la nueva técnica de la autopsia forense había hecho justicia. Era un comienzo

4 comentarios:

  1. Un relato, de los miles y miles que sucedieron en siglos precedentes en España y Europa en general, que pone en aviso lo que supone la chusma con prejuicios.

    Y seguimos por el estilo.

    Tengo la convicción de que muchos de los linchamientos mediáticos que se suceden contra personas acusadas de algo en que interviene la política, son merecedoras de un análisis de médicos forenses, pero en vivo no es posible hacerlos intervenir.

    Excelente y realista exposición de un suceso indignante.

    Por esa vía te vas a convertir en un nuevo "Agata Christi" con mejores intríngulis y más difíciles pistas.

    Me ha gustado, y mucho.

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  2. Si recuerdas, cosa que no dudo, hubo un caso similar con muchísima repercusión en nuestra España del siglo XV, la desaparición del niño Cristóbal de Toledo... los famosos libelos de sangre tan famosos por toda Europa.

    O el famoso "Protocolos de los sabios de Sión".

    Curioso que siempre sean los mismos, por eso la importancia del post tuyo de ayer (y que conste que ha sido mera coincidencia... jajajaja, anticipo los movimientos del maestro, porque no sé jugar al ajedrez si no te echaba una partidita jajajaja, y me jugaba unos pinchitos en esa maravilla que es San Sebastián)

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  3. DON ISRA

    Siempre he reconocido tu capacidad de anticiparte, no digamos a un probe bloguero como yo, sino hasta las Aramis de turno.

    No recuerdo lo de ese niño de Toledo pero sí he leído casos muy similares y a montones en la Barcelona de 1380, en el Toledo de 1400 y en Córdoba y Sevilla por las mismas fechas.

    Como el gentío no tiene ni puñetera idea de estos sucesos reales, me alegro muchísimo que los saques.

    La masa ve en los judios lo propagado por las imagenes interesadas de judios codiciosos y usureros. No saben que los únicos dedicados, durante siglos al estudio de archivos griegos, de Medicina, de Química y de métodos de mejora de Agricultura eran los JUDIOS.

    El famoso libro de la Conspiración universal de Sion aún sigue vigente. Lo escribieron unos canallas rusos para justificar los progroms brutales en ese país.

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  4. Tú lo has dicho, a pesar de demostrarse falsos lo dan por cierto, interesadamente.

    No me extrañaría que fuese libro de cabecera de ZP (si leyese, bueno no, si supiese juntar letras).

    Ay estos rusos amigos nuestros, siempre unida su historia reciente a la democracia, la verdad, la libertad y el progreso. me imagino que por eso el cabrón de Willy Toledo los añora.

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