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lunes, 12 de septiembre de 2011

ELARGISSEMENT OU APPROFONDISSEMENT

(ávido lector bloguero, me veo en la obligación de advertirle que la máxima del mínimo esfuerzo que caracteriza este blog ha sido desatendida y se enfrenta Vd. a un tocho considerable, si no del tirón, no vaya a ser que se pierda tan magno acontecimiento, si a poquito, le recomiendo se relaje y disfrute de aquesta magna obra)

Desgraciadamente hoy día, desde hace ya demasiado tiempo, se viene hablando de la situación tan delicada que nos está tocando vivir, para, a renglón seguido, cuestionar el papel de los dirigentes que están gestionándola. Las comparaciones son odiosas y no se sostienen en esta caso, no están a la altura de las circunstancias, y lo peor de todo, son incapaces de asumir su incompetencia y se empecinan en continuar en sus puestos y estropearlo aún más.

Salvo que alguien me saque de mi error pienso, sinceramente, que estar recién salido de una segunda guerra mundial, con un continente destruido, con gran parte de la mano de obra muerta y enterrada en los campos de batalla y sin un duro que echarse a la boca (hasta que llegaron los cerdos imperialistas con el Plan Marshall), era un panorama infinitamente peor al que nos enfrentamos. Sí, es cierto, estaban peor, pero a pesar de todo podían estar "tranquilos", allí estaban ellos: Adenauer, Churchill, De Gaulle, Monnet, Schuman o De Gasperi. La cosecha todavía sería fructífera décadas después con gente de la talla de Kohl, Miterrand (aunque como buen sociata las sombras taparon las luces, que no fueron pocas), Thatcher, Gorbachov o Delors. Hoy, desgraciadamente, esto es un erial, Putin, Zarkozy, Zapatero, Berlusconi...la Merkel, con esta mujer hay que ser objetivos, dista mucho de ser una estadista lo que ocurre es que, como buena alemana, es muy cuadriculada y defiende lo suyo y lo correcto a capa y espada.

Probablemente haber crecido en un Europa sin conflictos, donde tenían casi todo al alcance de la mano, ha sido suficiente para que sus caracteres no se formasen lo suficiente para pasar de meros políticos (mediocres en muchos casos) a estadistas, que es lo que hoy necesita Europa y el mundo (si esperamos que iconos progres vacíos de contenido como Obama nos salve vamos de culo).

Pero esta gente no sólo lideró a sus países en situaciones extremas para levantarlos, levantaron, además, otro proyecto conjunto que ayudase a su crecimiento individual y permitiese alejar los conflictos bélicos del continente, la CEE, ahora patética UE. La razón del post de hoy es, si no ensalzar sí reconocer el papel que los dos más grandes euroescépticos europeos tuvieron en el fortalecimiento de este proceso, es curioso cómo los que más hicieron por entorpecerlo, con la perspectiva que da el tiempo, más hicieron por su consolidación, quizás, si se hubiese avanzado demasiado deprisa, no habría llegado donde llegó, y a los hechos me remito, si llegamos a 15 miembros tras 4 ampliaciones en 40 años no se explica la alocada e injustificada ampliación a 12 países del este de una tacada.

Son dos figuras enormes de la historia y la política europeas por lo que desde el punto de vista progre de lo políticamente correcto son dos personajes que permanecerán ocultos en ese imaginario alternativo progresista, ese que ensalza personajes como Bibiana Aido o el gran Zapatero. He traído a este miembro y a esta miembra de la progresía para contraponerlos precisamente a nuestros dos invitados de hoy, Margaret Thatcher y Charles De Gaulle, y es que, se mire por donde se mire, no hay color.

Pero antes de ensalzar a estos dos personajes siniestros, fascistas y que no deberían aparecer en los libros de historia, y menos aún compartiendo página con estadistas como Stalin o Fidel, vamos a retomar el título del post.

Era el gran dilema de la CEE en sus comienzos, elargisement (ampliación) o approfondisement (profundización).

La respuesta a 40 años vista es cristalina, dolorosamente cristalina, y es que llegados a este punto estamos igual de capacitados que un economista para hacer un pronóstico sobre un problema y anticiparnos a su resolución 10 años después, profundización. Es más importante crear vínculos cada vez más fuertes que ampliar sin sentido y pretender que países con poca tradición democrática los últimos 50 años adopten de un día para otro (ni tan siquiera con periodos de transición amplios) todo el acervo comunitario y lo que eso significa.

Si me permitís en este punto citaré a mi gran amigo Nicolas G. Hayek (Presidente/fundador del grupo relojero suizo Swatch) con un extracto de su intervención ante los embajadores de los estados miembro de la UE el 6 de abril de 2009 titulada "Porqué Suiza seguirá sin entrar en la UE":

"...En vez abordar con profundidad los importantes problemas que formaban parte de la evolución de la Unión y las estructuras que había que conformar, se decidió limitarse a la parte superficial de las cosas, incorporando sin embargo el máximo de países… y eso sin consultar con los pueblos que habían creado la Unión para saber si estaban de acuerdo o no. Es evidente que el establishment político se preocupaba, ante todo, por incorporar decenas de millones de personas y gran cantidad de países a una Europa que –con excepción de algunos aspectos políticos– estaba todavía por definir..." 


"...La motivación de esos países residía ante todo en las ventajas económicas y financieras que esperaban obtener. Ese tipo de ampliación hubiese podido ser más que bienvenida de haberse instaurado con anterioridad las estructuras de una Europa más o menos federal. Fue en ese momento que se desvanecieron mis esperanzas de ver en un futuro próximo una Europa fuerte, poderosa, democrática y pacífica, una Europa que contribuyera a mejorar la calidad de vida del mundo entero, de todos nosotros..."

Desde la finalización de la segunda guerra mundial la posibilidad de realizar algún tipo de unión entre las naciones europeas fue un debate que se puso sobre la mesa, incluso durante la contienda se presentó un proyecto de nacionalidad conjunta entre Francia e Inglaterra, e inclusive se planteó la unificación de los dos países. Un primer intento fue de Arnold Toynbee, quien propone poner en común la defensa, el control de los recursos, el comercio exterior, crear una ciudadanía común así como una política colonial común (propuesta que no sorprende si se conoce su teoría sobre el desarrollo de las civilizaciones). La segunda propuesta nació del "padre" de Europa, Jean Monnet, convencido de la necesidad de una unión completa e institucional entre Francia y el RU. La última propuesta llegó del primer ministro francés Paul Reynaud, aunque sólo recibió un tímido apoyo por parte de Churchill y De Gaulle, pero básicamente porque Francia estaba recién ocupada por los nazis y no querían abandonarle a su suerte y que firmase un armisticio.

Antes de que fructificasen las Comunidades Europeas surgieron, tras la guerra, distintas corrientes sobre cómo afrontar y desarrollar ese reto, por un lado estaría la corriente FEDERALISTA, principalmente buscaban una unión entre naciones y sometidas a un poder supranacional, con la consiguiente pérdida de soberanía, ya el 1 de diciembre de 1946 se reúne por primera vez la Unión Europea de Federalistas, que a partir de 1959 se convierte en el Movimiento Federalista Europeo. Surgieron también otros dos grandes movimientos por la derecha y la izquierda. Por un lado el Movimiento para los Estados Socialistas de Europa, cuyo objetivo era lograr una Europa social y unificada, pasando a partir de 1948 a llamarse Movimiento socialista para los Estados Unidos de Europa. Desde 1961 se denominan Izquierda Europea (para que no haya malentendidos).

Desde la derecha surgieron los Nuevos Equipos Internacionales, formados por democristianos de Italia, Francia, Bélgica y Alemania y cuyo objetivo era crear un democracia social (idea tomada de León XIII en su encíclica "Rerum Novarum" de 1891). Desde 1965 pasó a denominarse Unión Europea de los democristianos.

En el lado contrario tenemos la corriente UNIONISTA (postura defendida por De Gaulle o Tatcher). La organización más importante surgió en el RU (dónde si no), impulsada por Churchill con miembros de todos los partidos (liberales, conservadores y laboristas) cuyo fin era construir una Commonwealth europea, fue la United Europe Movement, de tintes similares surgieron en Francia el Consejo Francés para una Europa Unida o en Bélgica un proyecto impulsado por Paul Van Zeeland que buscaba establecer el librecambismo en Europa y que fructificó en la creación de la Unión aduanera y económica del Benelux, en vigor desde el 1 de enero de 1948.

Diferentes corrientes que convergieron en la ya lejana CEE y que, a diferencia del resto de organizaciones internacionales, se caracteriza por ser una organización basada en la integración, no en la cooperación. A día de hoy, con el euro en cuestión día sí día también (señores, la UE no es sólo el euro) el futuro de la Unión está en entredicho. A lo largo de estos años he pasado de ser un apasionado a un desengañado con todo lo que tiene que ver con ese proceso pero no por ello pediría su disolución o marcha atrás, en todo caso un periodo más o menos largo de "stand by", según vayan demandando las circunstancias o, en último término, algo que hizo avanzar a la Unión más de lo que pudiese parecer en un principio, la Europa de círculos concéntricos (también conocida como la Europa de distintas velocidades). Básicamente consiste en que un pequeño grupo de países decide cooperar más intensamente en alguna parcela económica, política, fiscal, social, etc y, según van interesándose el resto de países (o adquieren el nivel de desarrollo necesario para adherirse) se va ampliando el campo de aplicación de ese nuevo marco legislativo. Claros ejemplos de ello son el "mundialmente" conocido euro o algo tan importante como Schengen, y que viene de aquél lejano Acuerdo de Sarrebruck del 84 firmado entre Alemania y Francia. Por cierto, este último ejemplo es una evidencia clarísima de que la profundización es preferible mucho antes que la ampliación, y es que aunque se establecieron periodos transitorios para los países del Este, en cuanto han pintado bastos se empieza a plantear el problema de las fronteras.

A mí me das un boli y un folio en blanco y tengo más peligro que un mono con un alfiler o ZP al frente del gobierno y dádome he cuenta que hasta ahora no hemos hablado de los personajes a los que iba dedicado el post. Empecemos por él.

La "grandeur" de Charles o de cómo la autoridad no se entiende sin prestigio y el prestigio no se entiende sin el distanciamiento

Si hubo un momento en que se podía hablar de la recuperada "grandeur" de Europa fue porque él quiso recuperarla para Francia, baste una frase del personaje que lo define "... una cima nunca es un sitio concurrido..." y es que él quería estar en lo más alto, luchó por ello y lo consiguió. Si no os importa dedicar un poco más de lectura a este pesado post daremos algunas pinceladas de su biografía.

Lo que es innegable es que pasó a la historia como un enorme político, bueno, mejor dicho, un gran militar que fue gran político y es que al fin y al cabo el general nunca dejó de serlo. Ingresó en el ejército en 1909 y fue destinado al 33 regimiento de infantería, en Arras, para nada uno de los más prestigiosos del ejército, aunque allí tuvo la suerte de coincidir con su admirado Pétain. Tras su participación en la primera guerra mundial ingresó como profesor en la Escuela Superior de Guerra, paralelamente dio inicio a su carrera como escritor, faceta que llamó la atención de Pétain quien lo contrató para que le ayudara a escribir varios libros sobre la historia del ejército. Ascendido a Teniente Coronel le fue encomendada la tarea de escribir un informe sobre el plan de defensa nacional. Una de sus conclusiones, contundente, Alemania provocará otra guerra mundial, sobre esta idea publicó en 1934 su obra más polémica "Vers l' armée de métier" (El ejército profesional), donde explicaba cómo el obsoleto ejército francés sería fácilmente derrotado por el alemán e instaba a los dirigentes del país a profesionalizarlo creando grandes cuerpos motorizados y una aviación. Conclusión, no le gustó a Pétain, quien defendía el modelo tradicional de ejército, y provocó su ocaso. Por no hablar de que todo esto que pedía De Gaulle fue lo que pasó a la historia como Blitzkrieg, y es que parece ser que Hitler y sus mandos del ejército sí tomaron buena nota de es libro.

Por ir adelantando acontecimientos recordemos cómo pasó el exilio en el RU, en Londres, convirtiéndose en el líder de la resistencia. Y este punto es importante para la posterior deriva política del personaje, a pesar de haber estado mano a mano con Churchill en la planificación y ejecución de las políticas de guerra, le supuso una enorme afrenta para su orgullo y el de Francia que les dejasen fuera (a él y a su país) de las negociaciones posteriores y reparto de "zonas de influencia" tras las conferencias una vez finalizada la guerra. A partir de entonces sólo pensó en recuperar la "grandeur" de Francia, fuese como fuese, con o sin Europa. La historia dice que le tocó con Europa.

¿Por qué con Europa?, sencillo. Tras la decepción de la postguerra abandonó la vida política, retirándose a su casa en el campo. Durante ese periodo se produjeron diferentes intentos de colaboración entre los países de Europa, fructificando todo ello en 1957 con la firma de los Tratados de Roma (CEE y EURATOM, recordemos que la CECA era anterior, de 1951). Pero todo cambia rápidamente, en 1958 Francia está al borde del colapso y la guerra civil pues la guerra de Argelia ha provocado una profunda crisis política, social, económica e institucional en Francia, hasta tal punto que le piden que regrese de su dorado exilio para ponerse al frente de la situación. Modesto él refunda el estado con la V República, diseñada a su mayor gloria, un régimen presidencialista en el que la figura del Presidente de la República se convierte en todopoderosa. Y aquí es donde la UE le debe mucho a este personaje, si bien es cierto que de estar en el poder en 1957 él no habría firmado los Tratados de Roma por la cesión de soberanía que suponía, no es menor cierto y admitido que la aplicación de los mismos necesitaba de un gobierno fuerte, como el suyo. Y aquí empezó la relación amor-odio de Francia con Europa, ésta, le sería de gran ayuda para recuperar su "grandeur" e igualmente, estando dentro, podría controlar y/o paralizar cualquier avance federalista, muy, muy parecido a lo que harían años después los británicos tras ingresar en las Comunidades, ingreso precedido por varios intentos fallidos frustrados precisamente por De Gaulle (y es que no hay que olvidar que la afrenta de nigunearlo tras la paz no se lo perdonaría nunca Charles a la pérfida Albion).

No tardó en hacer de las suyas; ante las continuos deseos del resto de socios de avanzar en la cooperación política decidió dar un paso al frente y ofrecer una propuesta "paralizante" disfrazada de compromiso y avance, fue una propuesta de "mínimos" en la que excluía cualquier tipo de colaboración con los EEUU (algo que no gustaba nada a sus socios). Presentó el Plan Fouchet (1961), en la que pretendía convertir esa cooperación en la creación de una simple unión de estados, una alianza de DI y sin personalidad jurídica propia (no olvidemos que este último aspecto no se resolvería hasta muchísimos años después con el Tratado de Lisboa). Lógicamente los socios vetaron el plan y tras algunos retoques presentó el Plan Fouchet II (1962) rebajando su tono antiamericano, no obstante sigue declarándose contrario a la supranacionalidad, base de los tratados, por lo que Bélgica y los Países Bajos se niegan a firmar el acuerdo. Ante esto, un altivo y "ofendido" Charles les dedicó unas palabras a los "burócratas" de Bruselas "...para construir Europa no hay otra vía que la de los estados...".

Lo que en un principio podría anotarse como un triunfo francés puso el germen de lo que serían el Consejo Europeo y la elección de la Asamblea europea por sufragio universal. Una vez más queda de manifiesto como la profundización y el timing correcto son la solución (aunque para ello hacen falta dirigentes que a día de hoy brillan por su ausencia).

Otro "logro" francés que favoreció la integración que pretendía frenar o paralizar fue la famosa Crisis de la silla vacía (1965). Con la excusa de no estar de acuerdo con la financiación de la PAC (hecha por y para Francia, de ahí los problemas que ha arrastrado y arrastrará siempre la agricultura española y que Felipe negoció de forma lamentable y desastrosa a cambio de hacerse la foto como el dirigente español que consiguió nuestro ingreso) retiró a su representante en el Consejo, por lo que las decisiones que debía tomarse por unanimidad no pudieron hacerse, paralizando de este modo todas las instituciones y políticas. Y es precisamente el proceso de toma de decisiones donde se encuentra el verdadero motivo del plante francés. Estaba previsto empezar a aplicar el proceso de toma de decisiones basado en mayorías cualificadas para gran número de asuntos abandonando el tradicional (y característico de las OI) de la unanimidad. Tras largas negociaciones y cesiones por todas las partes, entre ellas el que aunque se votase por mayoría, si había algún miembro que se opusiese, se intentarían por todos los medios consensuar lo máximo posible la decisión, la solución llegó con el Compromiso de Luxemburgo (1966). Y aquí es donde, tras otro palo en las ruedas de Europa que puso nuestro amigo Charles, hizo que se avanzase más y mejor, pues tras el parón por la crisis se adelantó la unión aduanera un año y medio antes de lo previsto, entró en vigor el Tratado de fusión de los Ejecutivos y se nombró al primer Presidente de la Comisión Unificada, Jean Rey.

Es evidente cómo siempre fue un tira y afloja la relación entre la CEE y la Francia de Charles De Gaulle, empeñado en ser el primus inter pares de la organización y en intentar aprovecharse de ésta para su gran sueño, recuperar la "grandeur". Curiosamente, ambos salieron ganando, gracias sobre todo a los obstáculos que puso.

"I want my money back" o de cómo el cheque británico se convierte en la carta de presentación ante las Comunidades Europeas de La Dama de Hierro

Pero antes... el principio.

Francia, gran euroescéptica en sus comienzos, encontró en la CEE el instrumento perfecto con el que recuperar el prestigio perdido, eso sí, desde el primer momento estuvo dentro. El Reino Unido siempre estuvo fuera, hasta que las circunstancias aconsejaron un cambio de postura. Y es algo de lo que no hay duda desde que Churchill pronunció un discurso el 17 de septiembre de 1946 en la Universidad de Zurich, en él lanzó una campaña a favor de la unidad europea, llegando a proponer la creación de unos Estados Unidos de Europa, pero con Inglaterra fuera, y un rol claro de amiga y garante. Este posicionamiento del RU sentó las bases de las diferentes concepciones que surgirían sobre la Unión Europea y qué forma debía adoptar, pero como ya lo vimos no nos repetiremos.

Hemos visto cómo los intentos por frenar el avance europeo por parte de Francia obtuvieron efectos contrarios a los buscados y beneficios para ambas partes, digamos que su postura se suavizó y acomodó a sus necesidades, convirtiéndose finalmente, junto con Alemania, en la gran impulsora del proceso. La postura birtánica fue siempre de confrontación desde el principio, algo a lo que en cierto modo se resignaban sus socios europeos porque sabían que era una relación necesaria, tenían que estar dentro sí o sí, tanto para darle más fuerza a la Unión como para mantener "más" controlado al socio díscolo y frenar todos sus intentos por debilitarlos desde fuera, como hizo con la creación de la EFTA (European Free Trade Agreement) en 1960 junto con Austria, Dinamarca, Noruega, Portugal, Suecia, Suiza, Finlandia (desde 1961), Islandia (desde 1970) y Liechtenstein (desde 1991).

Esa oposición a la integración jugó, como en el caso francés, a favor de la consolidación del proceso y su avance, por contradictorio que pueda parecer, y es que el euroescepticismo británico no tiene cura como quedó de manifiesto con las declaraciones vertidas el día en que se inauguró el eurotúnel "... Europa deja de estar aislada...".

Aunque el ingreso del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte era temido y necesario no fue una tarea sencilla, necesitó varios intentos y la jubilación de De Gaulle.

La primera candidatura se presentó en 1961, más por necesidad que por convicción, el comercio con la Commonwelth estaba estancado del mismo modo que éste era cada vez más intenso con las Comunidades Europeas, por no hablar de que su aliado histórico, los americanos, habían preferido como socio comercial a las Comunidades, al fin y al cabo los yanquis querían y preferían un gran mercado en el que vender sus productos. Con la presentación por parte de Francia del citado anteriormente Plan Fouchet, ven el momento perfecto para presentar candidatura pues piensan que supone un freno a la supranacionalidad, tan ajena al ADN británico. Harold McMillan propone a la Cámara de los Comunes el 30 de junio de 1961 abrir negociaciones con la Comunidad Europea, iniciándose éstas el 10 de octubre. Por el lado británico, Edward Heath, pide largos periodos transitorios de adaptación, sobre todo por sus obligaciones con la EFTA, mientras, por parte de las CCEE, Jean Monnet, pide que las negociaciones y la adhesión se hagan lo más rápido posible y, una vez dentro, cerrar los flecos pendientes y temas más polémicos. En esas estamos cuando sale Kennedy con su idea del "Grand Dessen" y su asociación comercial USA/CEE, ah, y un tema menor,  la crisis de los misiles. El devenir de los acontecimientos hace que los ingleses firmen un acuerdo con los americanos comprometiéndose los primeros a utilizar tecnología americana para la fabricación de sus submarinos. Con esta decisión rompen de forma unilateral el acuerdo franco-inglés de independencia atómica. Francia considera que el RU sería el caballo de Troya americano en Europa (y ya sabemos el aprecio de Charles hacia los americanos e ingleses, juntos y separados) por lo que el 1 de enero de 1963 decide unilateralmente poner fin a las negociaciones.

De nuevo en 1967, pensando que el impulso federal hacia la Europa supranacional está muerto y que su comercio con las antiguas colonias sigue de capa caída, deciden presentar de nuevo en Bruselas su candidatura, el 10 de mayo de 1967, junto a Dinamarca e Irlanda, y es de nuevo De Gaulle quien el 27 de noviembre de ese mismo año dice que no acepta la entrada británica y les propone un acuerdo de asociación, sus palabras fueron "...prefiero disolver las comunidades antes que aceptar su ampliación..". Como sabemos De Gaulle se marcha en 1969 lo que deja el camino expedito, se inician de nuevo las negociaciones el 30 de junio de 1970, finalizan el 22 de enero de 1972 y el 1 de enero de 1973 el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, junto con Irlanda y Dinamarca, se convierte en miembro de pleno derecho de las Comunidadees Europeas.

Y una vez que tenemos al RU en las Comunidades Europeas, conozcamos un poco a Margaret.

Nació en 1925 en Grantham, Lincolnshare, en el seno de una familia modesta (sus padres tenían una tienda de ultramarinos) lo que no impidió que fuese a estudiar a Oxford, donde entró en contacto con la política afiliándose al partido conservador del cual llegó a ser presidenta en la Universidad (y que como todo lo que toca el progresismo se comportó de forma miserable con ella, siendo el único dirigente del país que habiendo estudiado en sus aulas no se le concedió un "honoris causa"). Mientras, le dio tiempo a licenciarse en Químicas. Se casó pronto con Denis a quien conoció en la Universidad y quien sería su gran apoyo para su carrera política, gracias en parte a su patrimonio que la permitió licenciarse en derecho (algo que la ayudaría en su carrera política) y a poder compaginar su vida política con la familiar y cuidar de sus dos hijos. Ingresó en el Parlamento británico en 1958 como diputada por el distrito londinense de Finchley (que envidia de sistema electoral británico). 12 años más tarde ocuparía el cargo de Ministra de Educación y Ciencia. Tan sólo 9 años después la tenemos trasladando los trastos al 10 de Downing Street.

Una vez instalada comienzan los paralelismos con De Gaulle, pretende restaurar el orgullo e importancia del Reino Unido en el mundo perdido estas últimas décadas. Se encontró una economía hundida e hizo lo que debía, entrar como elefante en cacharrería, subiendo los impuestos y el tipo de interés (la inflación estaba por las nubes). Los ajustes, como se vio tiempo después, dieron resultado a medio plazo, pero ya sabemos que la chusma se mueve por el cortoplacismo por lo que sus índices de popularidad estaban por los suelos y su reelección estaba más complicada que lavarse los pies en una botella. Pero aparecieron los argentinos ocupando Las Malvinas, en fin, para qué más, estos no se habían enterado de los güebos que se calzaba la Dama de Hierro y allí que les manda la Royal Navy... les duraron 11 semanas.

Al fin lo tenía, el prestigio perdido y el orgullo nacional renació en los británicos. Inteligente como era adelantó las elecciones un año y arrasó. El resto es de sobras conocido así que lo obviaremos y la veremos en su salsa, montando pollos y tocando algo más que la moral por los pasillos de la Unión Europea (me vais a perdonar que utilice este término incorrecto pues no usaría hasta años después pero resume todo el conglomerado de las comunidades).

Nada más llegar al gobierno le toca asistir a una Cumbre Europea (recordemos, reuniones de los Jefes de Estado y/o de Gobierno de los Estados miembros), ésta cerquita de casa, en Dublín. Abrió la boca y subió el pan, I want my money back, pero ¿por qué?, sencillo, a finales de los años 70 se quiso aumentar el presupuesto de la UE para hacer frente a las nuevas políticas que iban asumiendo y poniendo en marcha. Aplicándose el sistema de contribuciones existente en ese momento el Reino Unido se convertiría en el primer contribuyente neto aun teniendo uno de los PIB más bajos. Como hemos repetido constantemente todos querían al RU dentro por lo que buscaron una solución y la encontraron. En el Consejo Europeo de Fontainebleau de 1984 se aprobó el "cheque británico" (que llega puntualmente todos los años a Londres) cuya cuantía equivale a 2/3 de la diferencia entre lo que aporta y recibe.

Esto es lo que se dice empezar con buen pie, igualito que Felipe plegándose a TODAS las exigencias, diferente a lo que hacía Aznar, antipático pero rotundo en sus éxitos para España (seguro que no caía tan bien como los otros, pero ya sabemos que hay una relación inversamente proporcional entre la simpatía despertada en Europa y el beneficio de tu país).

Tras Fontainebleau (desde mi modesto punto de vista uno de los más importantes en la historia de la UE junto con el de Edimburgo de 1992, algún día les dedicaré un post, en un par de años, cuando me recupere del esfuerzo de éste), una de cal y otra de arena, para contentar a los socios y de paso impedir un avance en la política económica y política decide apoyar la creación del mercado único que surge tras la entrada en vigor del Acta Única Europea, pero no se equivoquen amigos europeos, esto es lo máximo que conseguirán (pensaría ella). Lo de la moneda única, que implica renunciar a la libra y estar al dictado de un Banco Central Europeo (perdón, alemán) es inadmisible de toda inadmisibilidad. Y se despacha a gusto sobre por qué lo apoyan los distintos sectores y países:

- los países (pobres) del sur para beneficiarse económicamente
- las empresas de los países del norte porque piensan que sus competidores pagarán los altos costes de sus industrias
- los socialistas porque se excitan con sólo pensar en un mayor control "estatal"
- los democristianos por su tradición política corporativa y
- la Comisión porque se veía como Órgano Supremo Supranacional (yuyu).

Y aquí lo tenemos, entrando por la puerta grande la madre de todos los enfrentamientos, en una esquina del ring ELLA (no hay nada más que decir) en la otra esquina, ÉL, Jacques Delors, sin discusión el mejor presidente de la Comisión habido y por haber. A pesar de que los argumentos a favor de Jacques son innumerables y contundentes un solo lo confirma en el puesto, Tatcher lo convirtió en su enemigo más acérrimo, y si es malo para Ella es bueno para Europa.

Pero no sólo de economía vive el hombre, uno de los puntos más conflictivos que ha habido siempre en el seno de la Unión ha sido el tema de los derechos sociales, y sobre todo, por la animadversión del RU a firmar nada relativo a ello, negándose a que fuese recogido en el articulado de los tratados y conllevase lógicamente derechos y obligaciones (recordemos los pilares básicos sin los cuales todo esto se vendría abajo, la primacía y efecto directo del derecho comunitario), aunque no fuese la única sí era la más vehemente. No hay que olvidar que, a diferencia de los estados, la diferencia de riqueza entre regiones en la UE es mucho más acusada (entre las regiones más ricas y más pobres hay una ratio de 1 a 2 entre cantones suizos, o de 1 a 2,9 en EEUU, pero en la UE llega a 1 a 4, con la Europa a 12, con la UE a 27 es de tal magnitud que por una simple cuestión matemática España sobrepasa el 100% de la renta media europea, jajajajajaja, sí me he reído, porque es para reírse).

Y llegamos a la Carta Social Europea de 1961 (Turín) y su conflictiva relación con el RU y por tanto, el desarrollo de la misma (seguimos con los palos en las ruedas que hacen que todo vaya más rápido)...

(uf, esto ya es un tocho considerable, otro día lo retomamos)


Como hemos visto Margaret y Charles era muy parecidos, mismas metas, mismos caracteres... pero una cosa les separaba, el amor de uno por Francia y el poco amor de la otra por Francia. Y lo dejó bien a las claras cuando estaba de visita en París y opinó en "casa" sobre la revolución de 1789:

"...la revolución francesa fue un intento de acabar con el orden tradicional llevado a cabo por ideas abstractas que desencadenó en grandes matanzas y que, en cierta medida, fue la antesala de la aún más terrible revolución rusa..."

Genio y figura.



Y aunque parezca increíble a estas alturas, llegamos a ella (si has llegado hasta aquí mereces un premio y mi agradecimiento), a la conclusión.

Unas veces por convicción otras por interés, a veces hay que decir que no, esto, hoy no vende, no da votos y te hace impopular y antipático pero a la larga demuestra que la cosas salen cuando deben, en su momento oportuno y, sobre todo, te permite ir con la cabeza bien alta, y no hay que irse muy lejos para ver los resultados de ir agachando la cabeza y poniendo el culo cada vez que hay que sentarse a una mesa de negociación, y lo peor de todo, si nada más sentarte muestras tus cartas y son ésas, cada vez te pedirán más y te respetarán menos.

Yo votaré a quiera para España lo que quisieron Charles De Gaulle para Francia y Margaret Thatcher para el Reino Unido, desgraciadamente, a día de hoy, ni está ni se le espera.

14 comentarios:

  1. FENOMENAL, Isra, me quito hasta la corbata y los calcetines ante tu post.Es sencillamente el mejor Tratado-Resumen de la Europa post primera guerra mundial.

    Hay varios personajes que citas que me son muy queridos :el Presidente francés Paul Reynaud, primero que hizo caso a un coronel De Gaulle y le permitió crear un batallón de acorazados de infantería al mando del propio Charles y única unidad combatiente francesa que no fue derrotada por los alemanes. Y ese Reynaud es el que convirtió a De Gaulle en general con una Francia ya cuasi derrotada.
    El otro es el historiador británico Arnold Toynbee que en su libro "El Mundo y Occidente" y a predijo que los moros nos molerían a palos en el futuro.

    De Gaulle, tal como explicas, fue hombre clave para devolver orgullo y seriedad no sólo a Francia sino a los europeos, cosa que hizo después, a su británcio modo egoista otra grande como Margarita.

    Es cierto todo lo que dices : primero y ante todo PROFUNDIZACIÓN y nunca han querido verlo un monton de zapateros que pululan por Bruxelles.

    Al margen de los fundadores de la Europa actual,Adenauer, Churchill, Monnet, Schuman o De Gasperi, es indiscutible que hubieramos sido una gran potencia mundial con un par de señores como Thatcher y De Gaulle, y quizá Adenauer.

    Charles llegó a expulsar a la sede de la OTAN de Paris por el mangoneo de los gringos, algo que no podía soportar y porque, como dices, no olvidó jamás el ninguneo que le hicieron Rooserlvet y Churchill entre 1941 y 1950.

    Chapeau. Felicitaciones.

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  2. Jodó menudo tochón! has tenío suerte que esta mañana ando con poco curro y me lo he leído todo del tirón (como los alemanes se beben las jarras de cerveza de un un litro y medio)...el de Gaulle me cae muy mal porque es franchuten y porque nos impidió entrar en la UE antes de 1986 con el tema de la silla vacía porque le daba miedo que le invadiésemos la France de tomates a bajo coste...

    ...en cambio de la Tatcher soy un ferviente admirador. La tía con más ovarios que ha habido en la vieja Europa. Alguien asín es lo que necesitaríamos hoy en España para aplastar a la puta progresía sociata y llevar el país por buen cauce. Lo más parecido que tenemos en Spain en la Espe y la Cospedal, y en su día el bueno de Chemari, que como dices caída como el culo en la UE, pero nos llevó a las mayores cuotas de poder allá por Bruselas liderando la rebelión de los "países periféricos" contra Alemania y Francia allá por el año 2000 lo que le hizo ganarse el respeto y el temor de todo, y más cuando gracias al apoyo de W. Bush estaba cantado que España entraría en el G-8 (estaba ya todo firmado en 2004 cuando las previsiones electorales daban un clara mayoría a Mariano Rajoy)...pero entonces llegó el 11-M, el acuerdo entre Osama Bin Laden y el Robacabras para poner al tontaínas de Valladolid nacido en León en el trono de la MOncloa, todo ello secundado por el gran manipulador de las izqierdas: Iñaki Gabilondo...

    ...espero el 20-N, pero no basta con ganr, hay que conseguir la mayoría absoluta...

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  3. Jodo Tella, me ruborizas con tus palabras, y me sorprendes, cualquiera cogería a esos dos iconos como referente, lo cual de entrada no estaría nada mal, pero más aún me sorprenden tus reconocimientos y parabienes con Reynaud y Toynbee, sólo un ilustrado podría manifestarse así.

    Ahora tocan negociar los dineros en Bruselas, observemos y comparemos con lo que aquí se cuenta.... saldremos perdiendo seguro.

    Seguiremos informando, aunque con toda seguridad no tan desmesuradamente.

    Y efectivamente, PROFUNDIZACIÓN (entre otras cosas porque esa locura ampliadora puede llevar a meternos en Europa a Turquía, MAYÚSCULO ERROR E IMPERDONABLE DESPROPÓSITO)

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  4. Así me gusta Carolvs, que empezar un lunes con mucho curro no es el panorama más deseable después de ese puente del que habéis gozado los madrileños capitalinos (yo de vacaciones y no cuenta).

    Se mofan los sociatas de Aznar poniendo los pies en la mesa en compañía de Bush o de que era poco querido por los "europeos", vaya, que curioso, justo en la etapa en que España era respetada y "tenida en cuenta" en política internacional, y es que no hay nada como estar cuando se reparte el pastel, los sociatas se conforman con esperar como perro fiel a que el amo, una vez haya terminado de comer, les eche al suelo las sobras.

    Y la mayoría absoluta sí o sí, si no estamos perdidos con los nacionalistas mordiendo las parte blandas, eso sí, lo primero es presentarse en el parlamento con la ley de reforma electoral y luego la de supresión del circo autonómico.

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  5. Isra para desgracia mía no pude gozar de ese viernes de puente y me tocó currar como a un pringao (es lo que tienen las multincaionales que no se atienen a calendarios festivos autóctonos)...me se a orvidao lo de comentar lo de la ampliación: simplemente de VERGÜENZA que países como Rumania o Bulgaria estén en la UE...así nos va con toda esa progresía europea queriendo meternos a toda la patraña dentro para que se muevan con libertad por territorios patrios...los próximo será Marruecos y Turquía y si no tiempo al tiempo...

    ...reirse de Aznar (el mejor presidente de la democracia) es propio de la ignorancia sociata...ya quisiéremoas estar como estábamos en el 2000 (y encima con el Madrid campeón de Europa en aquel tiempo)

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  6. Joder Carolvs, sustos así no se pueden dar un lunes, Turquía y ... MARRUECOS, ahí sí que me voy a Australia.

    Pues tu multinacional debería aprender de nuestro gobierno de la nación, que siendo fiesta local la hace.

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  7. Estimado amigo; he disfrutado durante hora y media de la lectura de tan extraordinaria exposición de la formación y desarrollo de la UE. Lo he hecho tal como Vd. lo recomendaba: relajado y poquito a poquito, para soberearlo como se merece.
    Felicitaciones.

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  8. Y sobre todo Bwana, para no morir en el intento con ese tocho.

    Sabe Vd. que sus palabras suenan a música celestial en mis humildes oídos.

    Y sólo me queda compadercele, como a tantos otros, por tener que sufrir a esos mediocres que suelen autodenominarse políticos.

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  9. Isra, deberían incluir tu post en las lecturas obligatorias en las carreras de sociales y economía como menos.
    Enhorabuena, un artículo estupendo, pero la próxima vez cabroncete avísanos el sábado para que no nos cojas de`prevenido y prepararnos durante el domingo.
    un saludo

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  10. Es que los sábados los ocupamos con cosas más interesantes Mamuma, y es que hay que recibir a parte de la familia...

    Eso sí, te agradezco tus palabras, y si otro día pongo un tocho considerable aviso 2 ó 3 días antes.

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  11. Jolines, por fin he acabado de leer el tocho, ha tenido que ser en tres partes, ya sabes, una que es ama de casa y tiene sus quehaceres.

    Me ha parecido muy interesante, me ha gustado leerlo y te felicito por él.

    Ya nos gustaría a más de uno contar con estadistas de tan alto nivel para la Europa de hoy.

    Un abrazo Isra.

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  12. He de reconocer (y así lo hago al principio, jejejeje) que es un tocho, no sé si infumable pero tocho.

    Si algún año me da otro ataque y hago algo parecido lo dosificaré en varias entregas, aunque no descartes que la primera entrega sea el tocho y la segunda sólo ponga FIN.

    Muchas gracias por tus felicitaciones y es que intento poner mi granito de arena para que seamos conscientes de cuan bajo es el nivel de la política estos últimos años, por eso o nos lo tomamos un poco a cachondeo o nos llevan los demonios.

    Un beso resalá.

    addenda - te dejo que soy amo de casa y toca preparale la cena a la princesa, jajajajaja

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  13. Jó macho...ayer cuando lo vi, casi me da un mal, y como tenía algo de prisa casi me asfixio, pero todo muy bien dicho, oye.

    Yo soy más de Churchill, pero el otro día leí una frase de este señor en "Época" que "va a Misa", aunque no la recuerdo con precisión, junto con otra de Séneca del tipo "ningún hombre es un héroe para su criado" y eso denota un notable conocimiento del espíritu humano admirable.

    Qué tiempos los de Thatcher, Reagan y Wojtyla.

    Y ahora que el tinglado está punto de irse al garete, hay que recordar las intenciones y el ánimo de los "primeros padres de " y decir aquello de "no es esto", porque la cosa ha quedado en un puro mercadeo de incompetentes que sólo comparten moneda y han renegado de sus valores y orígenes.

    Soy Maribel, es que hoy este chisme no me deja entrar en la cuenta de Google...

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  14. Sorprendiome en un principio la familiaridad de un anónimo, hasta que se deshizo el entuerto y aclarose todo.

    Muy buen resumen lo de los incompetentes, y es que ahora se hace imposible pensar en que sean contemporáneos tres personajes así, Margaret, Ronald y Karol.

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