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jueves, 27 de septiembre de 2012

IMAGINEMOS OTRA ESCENA

Volvemos a situarnos en alguno de los campos de concentración japoneses y volvemos a encontrarnos con prácticas poco éticas, aunque ésta, en determinadas situaciones extremas, podría considerarse permisible.

Un prisionero de guerra es conducido al centro del patio del campo de concentración, se coloca de rodillas y, de un golpe certero, es decapitado, la cabeza se desprende del tronco con una facilidad pasmosa, ha sido un golpe milimétrico, tan eficiente como si una espada caliente atravesase un trozo de mantequilla, la escena es dantesca, en segundos todo está cubierto de sangre.

(lejos de lo que pueda parecer no era algo fuera de lo normal, aunque los europeos optaban más por el ahorcamiento, pero no es sólo este pequeño matiz lo que diferencia a unos de otros) 

Una vez decapitado algunos soldados del ejército imperial japonés se aproximan al cadáver, sacan sus cuchillos y empiezan a despedazarlo, un trozo de muslo por aquí, un brazo por allí, un poquito de glúteo (que está muy blandito), habrá quien se decante por los sesos o los ojos... se llevan los trozos y sin dejar que se enfríe el cuerpo fríen los pedazos para inmediatamente degustar ese pequeño majar todavía caliente.

Como he dicho lejos de ser algo excepcional era una práctica habitual, no es que formase parte de la gastronomía tradicional japonesa, pero lo cierto es que el canibalismo estaba presente en el día a día de algunos campos.

No hace mucho ha estado por aquí el historiador Anthony Beevor presentando su nuevo libro sobre la 2ª G.M. y en relación al tema que nos ocupa podemos citar una de sus frases "... los japoneses practicaron una política de canibalismo con sus prisioneros e incluso con sus compatriotas muertos en combate..."

Y no hay duda de la veracidad de las fuentes consultadas por el historiador, si bien en un primer momento los americanos no quisieron hacer públicas estas noticias por respeto a los familiares de las víctimas estadounidenses. Muchos de estos informes fueron elaborados por la Sección Australiana de crímenes de Guerra del Tribunal de Tokio ((el equivalente al Nüremberg nazi)
Ante hechos provados como estos no debemos perder la perspectiva ni pensar que las potencias aliadas fueron hermanitas de la caridad, no sé qué calificativo le pondríais a la decisión aliada de bombardear millones de civiles indefensos en la recta final de la guerra arrasando, literalmente, ciudades enteras como Dresde, no olvidemos que estas ciudades no habían sido evacuadas y estaban repletas de población. Según los cálculos más recientes la cifra de muertos en Dresde oscilaría entre los 18.000/22.000, a los que habría que añadir los 100.000 de Tokio (destruyó 1/4 parte de la ciudad), los 140.000 de Hiroshima, los 80.000 de Nagasaki o los 40.000 de Hamburgo, con un detalle que suele escaparse, la capitulación de nazis y japoneses era cuestión de semanas, por lo que esas masacres fueron gratuitas e innecesarias. 
Y por esta semana damos por concluido el trabajo bloguero, la semana que viene más...

10 comentarios:

  1. No conocía esa faceta canibal y bestial de los JAPOS pero es muy propio de asiáticos y africanos. Y resulta ezpelunante enterarse del modo gráfico en que lo detallas.

    Lo de los bombardeos aliados a las ciudades que citas creo no se debían a razones bélicas, sino a VENGANZA por tantas animaladas de nazis y japos.

    Por ejemplo, en Nuremberg se celebró la primera y última asamblea o Congreso del Partido Nazi, y de esa ciudad los bombardeos no dejaron ni las cucarachas. Y para colmo celebraron allí el famoso juicio a los criminales de guerra. Era y es un modo de ADVERTIR a futuros imitadores.

    Y los japos tenían tambien necesidad de recibir su correspondiente ración de inhumanidad porque habían derrochado a espuertas su criminalidad por toda Asia.

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  2. Completamente de acuerdo Tella en que eran escarmientos y un aviso a navegantes, pero se extralimitaron. Quizás sea algo demagógico pero si a la capacidad destructiva aliada en unas pocas horas la extrapolamos a la "solución final" nazi no queda bicho viviente en la tierra. Y no sólo fueron el primero y el último, ahí montaban los akelarres todos los años (igualito que cuando se van al monte los borrocas en el día de la patria vasca).

    Y como podemos comprobar hay algunos que o no han leído esta parte de la historia o les importa 3 cojones (entre moros y dictadores sudacas anda el juego).

    Pero a los japos que no me los toquen mucho, que hacen pelis "mu chulas".

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  3. Esa carne necesita un tiempo de maduración en cámara y un sangrado adecuado. Estos japos se comen cualquier cosa, no me extraña que se envenenen con el pescado.

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  4. Los nipones demostraron mucha más crueldad con sus primitivos métodos de cargarse al personal. Más educados eran los aliados, soltando bombas desde los viones sin mancharse de sangre.
    Lo que me extraña es que se conformaran con esos vulgares pedazos de la anatomía de los ejecutados cuando, como todos saben, las manos son la parte más exquisita. He presenciado verdaderas batallas campales en la selva africana para disputarse ese bocatto di cardenale.

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  5. Zas, en toda la boca Dams... seguro que por eso se decantan por cosas tan raras como el pez globo, no tienen ni puta idea de cocinar la carne.

    Me ha gustado eso del sangrado adecuado (tenían que haber consultado a Leatherface por el tipo de gancho y la posición ideal, me imagino que boca abajo)

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  6. No deja Vd. de sorprenderme Bwana, me imagino que el hecho de ser la parte más exquisita (o más deseada) es por el hecho que tiene ser el instrumento (los deditos) con los que se sacan cositas de la nariz, de la boca o del culo... vamos que tiene más sustancia.

    ¡no sé cómo se atreve a visitar esos territorios!

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  7. Estimado Isra...

    ¡Pero el canibalismo gastronómico se practica desde tiempos ancestrales!...¡Exquisita carne humana simil a la del cerdo!(*)

    ¿Será por eso por lo que los musulmanes se la prohiben?

    sds!

    La diferencia en nuestros genomas es de tan solo un 2%...

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  8. No sabía esto del canibalismo organizado, zas en al cogote y luego a trinchar, que tíos. Y así crees que se extralimitaron con las bombas???, dos o tres más le habría enchufado yo. A los alemanes había que enseñarles de que iba la fiesta, que ellos aplaudían con las orejas desde Gernika a Coventry. Esa es la razón de que se volviera tan buenecitos luego, en cambio fíjate en los Rusos tan cabronacos como siempre, porque no se les dio escarmiento ni se les venció militarmente en toda la linea. Con los moracos ahora pasa lo mismo y mientras no se les de en todos los piños con ganas seguirán en sus trece.
    Lo siento pero estas cosas a fuerza de quedar yo como un desalmado y un cruelazo, son "asína".
    Saluditos.

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  9. Ya ves Dadaista, sólo nos diferencia un 2% el genoma de los humanos a de los moros, seguro que es por lo que no se comen a los de su especie.

    Saludos...

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  10. Nada de desalmado Zorrete, objetivo y casi te diría que prudente, lo que en estos tiempos de corrección política te convierte en un tío peligroso para el sistema (más que los guarros del Parlamento... lo des fuera no los de dentro, ¿o sí?)

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