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lunes, 8 de abril de 2013

HOMENAJE


Esta entrada hablaba (un lejano 12 de septiembre de 2011, aquí) de dos personajes que a día de hoy son impensables en la UE, pero como ha muerto ella corto el fragmento de DeGaulle y dejo el suyo. 

Es inmenso el papel político que esta mujer ha desempeñado en la sociedad y en el mundo, sólo los mediocres y sectarios no sabrán reconocerle todos sus méritos (para empezar el tontolaba de Rajoy podía empezar como ella, derrotando a unos sindicatos cancerígenos para el sistema).

Ha muerto una de las más grandes, descanse en paz.
"I want my money back" o de cómo el cheque británico se convierte en la carta de presentación ante las Comunidades Europeas de La Dama de Hierro

Pero antes... el principio.

Francia, gran euroescéptica en sus comienzos, encontró en la CEE el instrumento perfecto con el que recuperar el prestigio perdido, eso sí, desde el primer momento estuvo dentro. El Reino Unido siempre estuvo fuera, hasta que las circunstancias aconsejaron un cambio de postura. Y es algo de lo que no hay duda desde que Churchill pronunció un discurso el 17 de septiembre de 1946 en la Universidad de Zurich, en él lanzó una campaña a favor de la unidad europea, llegando a proponer la creación de unos Estados Unidos de Europa, pero con Inglaterra fuera, y un rol claro de amiga y garante. Este posicionamiento del RU sentó las bases de las diferentes concepciones que surgirían sobre la Unión Europea y qué forma debía adoptar, pero como ya lo vimos no nos repetiremos.

Hemos visto cómo los intentos por frenar el avance europeo por parte de Francia obtuvieron efectos contrarios a los buscados y beneficios para ambas partes, digamos que su postura se suavizó y acomodó a sus necesidades, convirtiéndose finalmente, junto con Alemania, en la gran impulsora del proceso. La postura birtánica fue siempre de confrontación desde el principio, algo a lo que en cierto modo se resignaban sus socios europeos porque sabían que era una relación necesaria, tenían que estar dentro sí o sí, tanto para darle más fuerza a la Unión como para mantener "más" controlado al socio díscolo y frenar todos sus intentos por debilitarlos desde fuera, como hizo con la creación de la EFTA (European Free Trade Agreement) en 1960 junto con Austria, Dinamarca, Noruega, Portugal, Suecia, Suiza, Finlandia (desde 1961), Islandia (desde 1970) y Liechtenstein (desde 1991).

Esa oposición a la integración jugó, como en el caso francés, a favor de la consolidación del proceso y su avance, por contradictorio que pueda parecer, y es que el euroescepticismo británico no tiene cura como quedó de manifiesto con las declaraciones vertidas el día en que se inauguró el eurotúnel "... Europa deja de estar aislada...".

Aunque el ingreso del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte era temido y necesario no fue una tarea sencilla, necesitó varios intentos y la jubilación de De Gaulle.

La primera candidatura se presentó en 1961, más por necesidad que por convicción, el comercio con la Commonwelth estaba estancado del mismo modo que éste era cada vez más intenso con las Comunidades Europeas, por no hablar de que su aliado histórico, los americanos, habían preferido como socio comercial a las Comunidades, al fin y al cabo los yanquis querían y preferían un gran mercado en el que vender sus productos. Con la presentación por parte de Francia del citado anteriormente Plan Fouchet, ven el momento perfecto para presentar candidatura pues piensan que supone un freno a la supranacionalidad, tan ajena al ADN británico. Harold McMillan propone a la Cámara de los Comunes el 30 de junio de 1961 abrir negociaciones con la Comunidad Europea, iniciándose éstas el 10 de octubre. Por el lado británico, Edward Heath, pide largos periodos transitorios de adaptación, sobre todo por sus obligaciones con la EFTA, mientras, por parte de las CCEE, Jean Monnet, pide que las negociaciones y la adhesión se hagan lo más rápido posible y, una vez dentro, cerrar los flecos pendientes y temas más polémicos. En esas estamos cuando sale Kennedy con su idea del "Grand Dessen" y su asociación comercial USA/CEE, ah, y un tema menor,  la crisis de los misiles. El devenir de los acontecimientos hace que los ingleses firmen un acuerdo con los americanos comprometiéndose los primeros a utilizar tecnología americana para la fabricación de sus submarinos. Con esta decisión rompen de forma unilateral el acuerdo franco-inglés de independencia atómica. Francia considera que el RU sería el caballo de Troya americano en Europa (y ya sabemos el aprecio de Charles hacia los americanos e ingleses, juntos y separados) por lo que el 1 de enero de 1963 decide unilateralmente poner fin a las negociaciones.

De nuevo en 1967, pensando que el impulso federal hacia la Europa supranacional está muerto y que su comercio con las antiguas colonias sigue de capa caída, deciden presentar de nuevo en Bruselas su candidatura, el 10 de mayo de 1967, junto a Dinamarca e Irlanda, y es de nuevo De Gaulle quien el 27 de noviembre de ese mismo año dice que no acepta la entrada británica y les propone un acuerdo de asociación, sus palabras fueron "...prefiero disolver las comunidades antes que aceptar su ampliación..". Como sabemos De Gaulle se marcha en 1969 lo que deja el camino expedito, se inician de nuevo las negociaciones el 30 de junio de 1970, finalizan el 22 de enero de 1972 y el 1 de enero de 1973 el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, junto con Irlanda y Dinamarca, se convierte en miembro de pleno derecho de las Comunidadees Europeas.

Y una vez que tenemos al RU en las Comunidades Europeas, conozcamos un poco a Margaret.

Nació en 1925 en Grantham, Lincolnshare, en el seno de una familia modesta (sus padres tenían una tienda de ultramarinos) lo que no impidió que fuese a estudiar a Oxford, donde entró en contacto con la política afiliándose al partido conservador del cual llegó a ser presidenta en la Universidad (y que como todo lo que toca el progresismo se comportó de forma miserable con ella, siendo el único dirigente del país que habiendo estudiado en sus aulas no se le concedió un "honoris causa"). Mientras, le dio tiempo a licenciarse en Químicas. Se casó pronto con Denis a quien conoció en la Universidad y quien sería su gran apoyo para su carrera política, gracias en parte a su patrimonio que la permitió licenciarse en derecho (algo que la ayudaría en su carrera política) y a poder compaginar su vida política con la familiar y cuidar de sus dos hijos. Ingresó en el Parlamento británico en 1958 como diputada por el distrito londinense de Finchley (que envidia de sistema electoral británico). 12 años más tarde ocuparía el cargo de Ministra de Educación y Ciencia. Tan sólo 9 años después la tenemos trasladando los trastos al 10 de Downing Street.

Una vez instalada comienzan los paralelismos con De Gaulle, pretende restaurar el orgullo e importancia del Reino Unido en el mundo perdido estas últimas décadas. Se encontró una economía hundida e hizo lo que debía, entrar como elefante en cacharrería, subiendo los impuestos y el tipo de interés (la inflación estaba por las nubes). Los ajustes, como se vio tiempo después, dieron resultado a medio plazo, pero ya sabemos que la chusma se mueve por el cortoplacismo por lo que sus índices de popularidad estaban por los suelos y su reelección estaba más complicada que lavarse los pies en una botella. Pero aparecieron los argentinos ocupando Las Malvinas, en fin, para qué más, estos no se habían enterado de los güebos que se calzaba la Dama de Hierro y allí que les manda la Royal Navy... les duraron 11 semanas.

Al fin lo tenía, el prestigio perdido y el orgullo nacional renació en los británicos. Inteligente como era adelantó las elecciones un año y arrasó. El resto es de sobras conocido así que lo obviaremos y la veremos en su salsa, montando pollos y tocando algo más que la moral por los pasillos de la Unión Europea (me vais a perdonar que utilice este término incorrecto pues no usaría hasta años después pero resume todo el conglomerado de las comunidades).

Nada más llegar al gobierno le toca asistir a una Cumbre Europea (recordemos, reuniones de los Jefes de Estado y/o de Gobierno de los Estados miembros), ésta cerquita de casa, en Dublín. Abrió la boca y subió el pan, I want my money back, pero ¿por qué?, sencillo, a finales de los años 70 se quiso aumentar el presupuesto de la UE para hacer frente a las nuevas políticas que iban asumiendo y poniendo en marcha. Aplicándose el sistema de contribuciones existente en ese momento el Reino Unido se convertiría en el primer contribuyente neto aun teniendo uno de los PIB más bajos. Como hemos repetido constantemente todos querían al RU dentro por lo que buscaron una solución y la encontraron. En el Consejo Europeo de Fontainebleau de 1984 se aprobó el "cheque británico" (que llega puntualmente todos los años a Londres) cuya cuantía equivale a 2/3 de la diferencia entre lo que aporta y recibe.

Esto es lo que se dice empezar con buen pie, igualito que Felipe plegándose a TODAS las exigencias, diferente a lo que hacía Aznar, antipático pero rotundo en sus éxitos para España (seguro que no caía tan bien como los otros, pero ya sabemos que hay una relación inversamente proporcional entre la simpatía despertada en Europa y el beneficio de tu país).

Tras Fontainebleau (desde mi modesto punto de vista uno de los más importantes en la historia de la UE junto con el de Edimburgo de 1992, algún día les dedicaré un post, en un par de años, cuando me recupere del esfuerzo de éste), una de cal y otra de arena, para contentar a los socios y de paso impedir un avance en la política económica y política decide apoyar la creación del mercado único que surge tras la entrada en vigor del Acta Única Europea, pero no se equivoquen amigos europeos, esto es lo máximo que conseguirán (pensaría ella). Lo de la moneda única, que implica renunciar a la libra y estar al dictado de un Banco Central Europeo (perdón, alemán) es inadmisible de toda inadmisibilidad. Y se despacha a gusto sobre por qué lo apoyan los distintos sectores y países:

- los países (pobres) del sur para beneficiarse económicamente
- las empresas de los países del norte porque piensan que sus competidores pagarán los altos costes de sus industrias
- los socialistas porque se excitan con sólo pensar en un mayor control "estatal"
- los democristianos por su tradición política corporativa y
- la Comisión porque se veía como Órgano Supremo Supranacional (yuyu).

Y aquí lo tenemos, entrando por la puerta grande la madre de todos los enfrentamientos, en una esquina del ring ELLA (no hay nada más que decir) en la otra esquina, ÉL, Jacques Delors, sin discusión el mejor presidente de la Comisión habido y por haber. A pesar de que los argumentos a favor de Jacques son innumerables y contundentes un solo lo confirma en el puesto, Tatcher lo convirtió en su enemigo más acérrimo, y si es malo para Ella es bueno para Europa.

Pero no sólo de economía vive el hombre, uno de los puntos más conflictivos que ha habido siempre en el seno de la Unión ha sido el tema de los derechos sociales, y sobre todo, por la animadversión del RU a firmar nada relativo a ello, negándose a que fuese recogido en el articulado de los tratados y conllevase lógicamente derechos y obligaciones (recordemos los pilares básicos sin los cuales todo esto se vendría abajo, la primacía y efecto directo del derecho comunitario), aunque no fuese la única sí era la más vehemente. No hay que olvidar que, a diferencia de los estados, la diferencia de riqueza entre regiones en la UE es mucho más acusada (entre las regiones más ricas y más pobres hay una ratio de 1 a 2 entre cantones suizos, o de 1 a 2,9 en EEUU, pero en la UE llega a 1 a 4, con la Europa a 12, con la UE a 27 es de tal magnitud que por una simple cuestión matemática España sobrepasa el 100% de la renta media europea, jajajajajaja, sí me he reído, porque es para reírse).

Y llegamos a la Carta Social Europea de 1961 (Turín) y su conflictiva relación con el RU y por tanto, el desarrollo de la misma (seguimos con los palos en las ruedas que hacen que todo vaya más rápido)...

(uf, esto ya es un tocho considerable, otro día lo retomamos)


Como hemos visto Margaret y Charles era muy parecidos, mismas metas, mismos caracteres... pero una cosa les separaba, el amor de uno por Francia y el poco amor de la otra por Francia. Y lo dejó bien a las claras cuando estaba de visita en París y opinó en "casa" sobre la revolución de 1789:

"...la revolución francesa fue un intento de acabar con el orden tradicional llevado a cabo por ideas abstractas que desencadenó en grandes matanzas y que, en cierta medida, fue la antesala de la aún más terrible revolución rusa..."

Genio y figura.



Y aunque parezca increíble a estas alturas, llegamos a ella (si has llegado hasta aquí mereces un premio y mi agradecimiento), a la conclusión.

Unas veces por convicción otras por interés, a veces hay que decir que no, esto, hoy no vende, no da votos y te hace impopular y antipático pero a la larga demuestra que la cosas salen cuando deben, en su momento oportuno y, sobre todo, te permite ir con la cabeza bien alta, y no hay que irse muy lejos para ver los resultados de ir agachando la cabeza y poniendo el culo cada vez que hay que sentarse a una mesa de negociación, y lo peor de todo, si nada más sentarte muestras tus cartas y son ésas, cada vez te pedirán más y te respetarán menos.

Yo votaré a quien quiera para España lo que quisieron Charles De Gaulle para Francia y Margaret Thatcher para el Reino Unido, desgraciadamente, a día de hoy, ni está ni se le espera.

6 comentarios:

  1. Sólo nos quedaba ella de aquel trío genial que derribó el Muro...

    Desde luego que tampoco se le parece en nada el actual líder tory sino que es más metepatas que Marianelo con todo lo que se diga y hasta quería meterse a regular competencias eclesiales de ordenación etc, hasta que le pararon los pies.

    D.E.P. esta gran mujer que por supuesto jamás reconocerán las feminazias por ser antiprogre.

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  2. Se ha despachado Vd. bien con este interesante artículo, lo felicito. Los EEUU de Europa fue una utopía y lo seguirá siendo mientras no exista un idioma único que permita entenderse. Los europeos que emigraron a América se unieron, precisamente, por tener que hablar una sola lengua.

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  3. Sí, señor. De Medalla Olímpica de Oro de los internetes este post. Y algunos creían que no sabías escribir más que de Zerolos y primas. Oye, teniendo tan claras las ideas ¿porqué no te presentas a candidato a dirigir el Pepé ese sociata y amariconado que hay ahora? Arrasarías con un par de discursos como éste.

    Gran mujer y además coincidió con otros dos grandes : Reagan y Voitila. Entre los tres se cargaron todo el sistema comunista. Y alumbraron una era de prosperidad de la que aún viven los british.

    FELICITACIONES, Gran ISRA.

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  4. Por supuesto que no la reconocerán mérito alguno nunca Maribel, y un argumento que esgrimirán es que a pesar de ser mujer se comportó como un hombre (sic), cuando una feminazi es lo más parecido a un tio que hay en la actualidad.

    A día de hoy es tan descafeinado todo que lo de ella y Reagan los agiganta.

    addenda - tenemos pendiente esos muffins de chocolate en la calle libreros, jeje

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  5. ¿y que idioma cogemos Bwana?, yo creo que teniendo en cuenta las proyecciones futuras que auguran un dominio mundial por parte de la constelación pancatalana (y es que los países catalanes van desde el estrecho de Gibraltar hasta los Urales) yo voy a apuntar a mi hija a clases de catalán, lengua oficial en breve de la UE, del mundo y de la galaxia.

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  6. Ya ves Tella, quien lo diría ¿verdad?... como siempre he dicho el blog está para unas risas y, muy de vez en cuando, para que parezca que sabemos juntar las letras.

    Has citado 3, pero es que además eran contemporáneos de (nos gusten más o menos pero a los que no se les puede negar una pasta distinta a la de los actuales políticos) Khol, Miterrand, Delors... así nos va, y lo que es peor, nos irá.

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