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jueves, 11 de julio de 2013

GERMANÓFILO

Sí, he de reconocer que me apasiona la historia y cultura alemanas, será por las ganas de invadir Polonia que me entran cada vez que oigo hablar (o cantar) en alemán.

En fin, que voy a presentaros lo que será la canción del verano de estas dos ciudadanas del Reich, Sigrid Und Marina, ciudadanas del Reich, pero no sé de cual ya que le jodieron el Anschluss* a Adolfito, porque para los no puristas son austríacas, en fin, hechos ya unos pocos amigos os dejo con ellas...y sí, es normal que cuando las escuches te den ganas de acabar el trabajo que dejó a medias Adolfito y te anexiones Austria, los Sudetes, Dantzig, Memel, Eupen Malmedy, Alsacia, Lorena y el Südtirol

* ¡¡atención pregunta!! ¿en qué se diferencian los nazis y su Anschluss de los nazios catalufos y vascos con sus países catalanes y euscalerría?, correcto, en nada, en breve pondrán las estrellas amarillas a los no nazios... vamos mejorando, antes les ponían balas en la cabeza.

martes, 9 de julio de 2013

PUEDO DENUNCIAR Y DENUNCIO

En ocasiones utilizamos los blogs como mero entretenimiento, sin hacernos eco de las injusticias que se cometen a diario en los lugares de trabajo, pues bien, voy a denunciar la estafa continuada que algunos compañeros de edificio sufren a diario, yo no, cada vez tomo menos café y cuando lo hago tengo cafetera, microondas y nevera en la oficina.

Hoy estaba de bajón (esta puta caló acaba conmigo fijo) y no disponía de elementos necesarios en la oficina para prepararme un café y acompañarlo de la bollería necesaria, asín que de lo cualo he pensado en bajar a la máquina del café, ubicada en la primera planta del edificio lo que me ha obligado a desplazarme dos plantas en ascensor (y es que con esta caló cualquier ejercicio gratuito es contraproducente para mi delicada salud... menos mal que al menos el aire acondicionado funciona a las mil maravillas y hace que recupere pronto el ánimo).

Pues eso, que en esos momentos de debilidad el cuerpo pide dulce, bien, ojeo en la máquina contígua a la de cafeses la de bollerida y localizo una palmera de chocolate exquisita, por curiosidad antes miro el precio y resulta que me van a clavar 65 céntimos, nada mal de precio pienso yo, doy al botoncico, gira la ruleta y.... la hija de la gran puta desafiando cualquier tipo de ley física se mantiene en un extraordinario equilibrio que impide que caiga, y eso que con mi musculatura he zarandeado la puta máquina hasta casi desmontarla, pero ni por esas, seguía al filo del abismo sin descomponerse, opto por el plan b, un bollo de chocolate relleno de chocolate,  procedo a teclear el código, gira el rodillo y... vuelve a pasar lo mismo, pero esta vez he tenido suerte, del par de meneos que le he atizado a la máquina el gancho ha soltado a su presa que ha caído al cajón y no sólo eso, marcaba intacto el euro de saldo disponible así que he sacado una caña de chocolate rellena de crema por la patilla.

Y ahora es cuando me han llevado los demonios, hace casi cinco años, esta máquina ofrecía cafeses con leche por 30 céntimos, pues bien, ahora son 45 céntimos, los vasos son la mitad de los de antaño y encima los llenan por la mitad, resumiendo, me han tangado la pasta.

No obstante, como dicen que una imagen (en este caso 3) valen más que mil palabras ahí va eso...




sábado, 6 de julio de 2013

¡VIRGEN SANTA DEL AMOR HERMOSO!

Y que siempre pasa lo mismo en junio y julio... trabajo hasta decir basta, algo que puede sonar incluso grosero para los tiempos que corren, pero chicos, si no ejerciese de abuelo cebolleta no sería yo.

También podría quejarme por el puto caloruzo que hace este verano, por cómo han enloquecido los vecinos más cercanos y dan por culo en la terraza TODAS las putas noches... lo menos malo, pues que parece que las chanclas ya no se llevan tanto ni tampoco los cuellos de los polos levantados, aunque la sola visión de uno de esos vuelve a despertar en mí las ganas de matar con mis propias manos.

Visto el cariz que estaban tomando los acontecimientos, y temiendo la parienta que haga con Michael Douglas en Un día de furia, ha llamado a mi prima Prosopopeya, que tiene una parafarmacia, para que me tome unas tilitas especiales que calmen mi ira.

Hoy ni preguntas ni hostias; hasta los güebos de curro, hasta los cojones del calor y hasta la punta del nabo de la gentuza (creo que hoy no me dan el primer premio en unos juegos florales).

¿quien da más?... pregunta retórica, siempre habrá más gentuza, más calor y, por supuesto, más trabajo.