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miércoles, 10 de junio de 2009

AY ESOS DÍAS...

en los que venimos sin ideas, cansados y con mucho trabajo acumulado (además, las vísperas de festivo salimos a las 15:30), así que, para salir del trance, nada mejor que tirar del talento de otros (tan recurrente).

Son tres textos cortitos (como dijo aquella, dos sonetos cortitos... virgen santa)

Santiago Milans del Bosch el 15 de mayo en Fundacion Burke

Efemérides de las raíces cristianas de España y Europa
Los días 8 y 9 de mayo son dos fechas que evocan dos aniversarios que conviene no olvidar si queremos indagar nuestra esencia -nuestras raíces-; algo fundamental para acertar en la acción política.

Ignorar dichas raíces nos avoca a dar palos de ciego en todos los órdenes: social, económico, político, etc., haciendo inviable cualquier proyecto basado en la unidad, la justicia y la solidaridad. Dichas fechas evocan el nacimiento de España como nación y la fundación de la Unión europea. En ambos casos, por iniciativa de dos grandes católicos.

El 8 de mayo del año 589, durante la celebración del III Concilio de Toledo, el Rey Recaredo constituyó la unidad religiosa de España que fue la base de su unidad civil. Desde este momento quedó estabilizada la nación española. La Iglesia Católica, que había unido primero al pueblo hispano romano por la profesión de una misma fe, unía ahora al pueblo e instituciones en una unidad de régimen temporal. Desde entonces quedó políticamente constituida la nación española independiente y personal (suspendida, con la interrupción que produce la invasión mora y la interceptación de las vías de comunicación de Navarra, el alto Aragón y Cataluña).

El 9 de mayo de 1950, Robert Schuman, jefe del gobierno francés, realizó la declaración que dio pie a la construcción europea, abriendo una nueva vía de relaciones internacionales basada en la negociación política. Schuman presidió entre 1958 y 1960 el Parlamento Europeo y desde las instituciones fue, como lo definió el Papa Pablo VI “un infatigable pionero de la unidad europea”, para el que el catolicismo no era solo una fe sino una doctrina social, pensamiento que tuvo mucha incidencia en su labor política, que él entendía como prolongación de su apostolado.

Son dos fechas para no olvidar. Dos personajes -cada uno de su tiempo- para recordar. Dos muestras de las raíces cristianas de España y Europa, que constituyen su ADN singular. Pero sobre todo, un ejemplo más de que la actividad política es compatible con la fidelidad a los valores cristianos.



Florentino Portero el 22 de mayo en GEES

EEUU. De ilusión también se muere

Con el marketing político se pueden ganar elecciones, pero no se puede gobernar. Qué duda cabe que siempre resulta una herramienta útil para el inquilino de la Casa Blanca, pero no deja de ser un complemento. Obama convenció a buena parte de los estadounidenses de que ellos podían cambiar la realidad. Yes, we can fue el lema que movilizó ilusiones, que animó a millones a engañarse. Obama supo capitalizar el cansancio tras años de tensión ideológica, campañas militares y un futuro que se cernía más y más negro. Aseguró a la población que todo era evitable, que era posible otra América y otro futuro.

La voluntad es una fuerza formidable en política y es posible que Obama sea capaz de llevar a buen puerto alguna de las grandes reformas que ha puesto en marcha en política interior. Pero el ámbito internacional es otro cantar. No basta con la voluntad para que la realidad cambie.

Bush no se inventó la crisis nuclear iraní. Ésta venía de muy atrás. Tampoco es responsable de su equivalente norcoreana, que fue uno de los primeros temas que se encontró Bill Clinton al llegar a la Casa Blanca. Tampoco resulta fácil endosar al detestable expresidente el enredo de Oriente Medio ni el proceso de islamización palestino. No, we can’t. Ni el todopoderoso presidente de los Estados Unidos puede resolver con voluntarismo problemas tan complejos, que pueden tener gestión pero no solución en el corto y medio plazo.

En este sentido el viaje del primer ministro israelí a Washington ha resultado ejemplar. Días antes se especulaba sobre las presiones que ejercería Obama sobre Netanyahu para que reconociera la opción de los dos Estados. Al final el pragmatismo del israelí arrolló la falta de argumentos estratégicos del norteamericano. Más aún, puso en evidencia la inacción norteamericana ante el programa nuclear iraní, sin lugar a dudas una cuestión vital para Israel. Obama tuvo que justificar su estéril invitación al diálogo con el Gobierno de Teherán recordando que tenía un límite temporal.

El tiempo desvela la falta de contenido de una buena campaña de marketing, que se disuelve un azucarillo en un vaso de agua. Obama nunca tuvo una alternativa a la política de Bush que no fuera la simple aceptación del programa nuclear iraní con todas sus extraordinarias consecuencias en la seguridad regional. Los gobernantes de Teherán no parecen albergar dudas al respecto. Desde que accedió a la Casa Blanca los actos de desdén se han ido sucediendo en paralelo a los que le ha propinado el Gobierno de Corea del Norte.

El mensaje de los ayatolás es claro y meridiano, quien debe cambiar es Estados Unidos. Ellos prosiguen con sus planes nucleares y de misiles. Ya sabemos que tienen capacidad para "golpear" territorio israelí. En breve nos comunicarán que están en condiciones de situar una cabeza nuclear en uno de estos misiles.

El ser humano está en su derecho de engañarse, de no enterarse de lo que ocurre a su alrededor, de inventarse una realidad en paralelo, de vivir en un Mátrix... pero no está en condiciones de evitar las consecuencias de esa huida cobarde.

Todos aquellos que de una u otra forma han colaborado en permitir que Irán se convierta en una potencia nuclear, llevándose por delante el régimen de no proliferación, serán corresponsables de sus consecuencias, que pueden llegar a ser devastadoras.


Zapatistóteles
Por GEES

Gracia tendría la entrevista a Rodríguez Zapatero en La Vanguardia del pasado domingo, si no fuese porque detenta el timón de esta nación llamada España. De la entrevista se desprenden rasgos psicológicos y humanos bien conocidos del presidente, que explican también su labor de gobierno desde 2004. Son elementos necesarios para el analista. Burgués acostumbrado a la buena vida, de escaso apego al trabajo y al estudio, obsesionado con un pasado que quisiera protagonizar, sin convicciones morales y con una ideología nebulosa, su perfil interesará a psicólogos y psicoanalistas. Por nuestra parte, extraemos dos rasgos que tienen bastante que ver con su proyecto social, cultural e ideológico del inquilino de La Moncloa, y que son todo un aviso a liberales, conservadores y humanistas en general.
En primer lugar, su carácter materialista en el sentido más basto y grosero del término. Metido en camisa de once varas, ZP niega tanto la dimensión trascendente del ser humano como la legitimidad humana de conocer más allá de la subjetividad, aunque lo haga en su estilo ligero e inconsecuente habitual:
Creo que la paz que debes a los demás, que yo trato de infundir a mi alrededor, se consigue en buena medida si no tienes la angustia de pensar qué será de ti una vez que desaparezcas de este mundo. Yo me asomo a ese precipicio de manera pacífica, estableciendo un pacto de aceptación con la naturaleza (...) Estoy en paz con el más allá, no me provoca ninguna angustia, ni siquiera persigo el intentar saber, creo que ese es un afán vanidoso del ser humano.
Pseudofilosofia trascendente que no esconde su rechazo a lo trascendente. Desengáñense los cristianos: Zapatero jamás les respetará, porque su preocupación no tiene sentido, se soluciona mediante la abstracción zen o el soma huxleyano, pero nada más. El cristianismo es sustituible; y lo será en el futuro. Y siguiendo a ZP, no sólo la religión no tiene sentido en el hombre. Determinados saberes no tienen cabida en una sociedad. Quienes buscaban una explicación no sólo ideológica sino psicológica de la aniquilación de la asignatura de Filosofía en el bachillerato, aquí tienen una explicación:
Creo que nadie puede conceptualizar de manera sensata y racional lo que puede ser un ser supremo que haya provocado la creación y al cual estemos todos sometidos de una manera u otra. Creo que lo que es trascendente es lo que uno puede hacer más allá de su corta existencia.
Sustitución del pensar por el hacer, del reflexionar por el actuar, de la racionalidad filosófica o ética por la instrumentalización del día a día. Relativismo, pereza intelectual, desprecio a quienes se preocupan más de lo trascendente que de lo inmediato. El humanismo, entendido como la aspiración del hombre a algo más que calmar sus angustias, no tiene sentido. La religión, la filosofía, las artes que la cultura occidental ha considerado más elevadas, carecen de sentido para él. No le temblará el pulso contra ellas, y no desdibujará la sonrisa de su cara. Porque lo hará –lo está haciendo– con toda su buena intención.
La entrevista, además de los dos puntos anteriores, nos descubre otra particularidad, que tiene que ver con la ligereza de sus juicios. En otra inexplicable reflexión, el presidente entiende la abstracción no como la capacidad de ir más allá de la realidad y las necesidades inmediatas y cortoplacistas, sino como la capacidad de evadirse de lo que le rodea, problemas, asuntos y personas:
Tengo mucha capacidad de abstracción. Incluso en una conversación, en una charla entre varios, tengo facilidad para evadirme, y es algo que me han señalado siempre. Pero no dedico un tiempo específico a la abstracción.
Confundiendo orgullosamente abstracción intelectual –política, histórica– con evasión, Zapatero no sólo provoca cierta hilaridad y preocupación. Nos da pistas sobre su incapacidad de afrontar algunos problemas teóricos y prácticos, y su tendencia a la huida de asuntos y personas.
Menos cristianismo, menos Platón y menos Aristóteles; más ideología, más materialismo y evasión de todo aquello que al ser humano –español y no– le puede plantear problemas. ¿Cabe mayor aportación de Zapatistóteles al futuro de los españoles?



Hizo lo que pudo:

4 comentarios:

  1. Lo de Irán es pan para hoy y hambre para mañana. Yo temo el día en que se les ocurra atacar Israel.

    En cuanto a Z. Dice que tiene capacidad de evadirse en una conversación. Eso no se conoce por ese nombre, a eso se le llama pasar hasta el culo de los demás. Y no es una virtud "reseñable".

    Por fin salió el inquilino, a todo esto. Y salió con toda su prepotencia y orgullo. Dolido por la derrota. Otra cosa es lo que nos diga por esa "bocatrapa" que tiene.

    El término "bocatrapa" es copyright de mi abuela! jaja

    P.S.: Tiene buena pinta la frikada de GIJOE, que tiempos. Aún tengo muchos de los muñecos por ahí.

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  2. Pues a mi me gustaría que atacasen a Israel... me explico, así tendríamos una excusa para acabar con esa gentuza. IRA Y FUEGO

    Me imagino que ya dormirás tranquilo, han encontrado a Z, aunque un pequeño matiz, el hecho de que se evada no se debe a que pase, simplemente es como Homer, su pequeñito cerebro se va de paseo a los mundos de bambi mientras su cuerpo se queda inerte frente al interlocutor.

    Coincido en que esa frikada puede estar bien, por eso le he dedicado ese despliegue de medios jajajaja

    Y hablando de cine friki... hasta aquí puedo leer

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  3. ISRA
    Me quedo con el párrafo de
    "La religión, la filosofía, las artes que la cultura occidental ha considerado más elevadas, carecen de sentido para él. No le temblará el pulso contra ellas, y no desdibujará la sonrisa de su cara. "

    Me ha gustado mucho tu post.

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  4. La verdad es que uno se encuentra con artículos muy interesantes que uno firmaría de principio a fin.

    Lástima que el señor no me llamó por el camino de las letras, pero bueno, copiamos, pegamos y colaboramos humildemente a desenmascarar toda la porquería que tenemos rodeándonos.

    Mira que le tengo escrito el epitafio al personaje hace tiempo, pero no me da opción...

    mala persona, peor político, error lamentable

    Un saludo Tellagorri (

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