.

.

martes, 3 de noviembre de 2009

SOY RACISTA, HOMÓFOBO, RETRÓGRADO, ETC...

Publicada el 1 de septiembre por Damián Ruiz en El Manifiesto:

La tan manida y consabida frase de Churchill de que “la democracia es el menos malo de los sistemas políticos” es para el que esto escribe una verdad profunda. Sobre todo porque la historia ha demostrado que cualquier alternativa siempre, insisto, siempre, ha sido peor. Ahora para que se dé una auténtica democracia son necesarias dos cosas fundamentales: una, consultar al pueblo sobre temas trascendentes que le incumben, y dos, liberarse de la dictadura de lo “políticamente correcto”.

La progresía y toda su cohorte de subvencionados a cargo de los impuestos públicos, han conseguido grabar en la mente de los ciudadanos ideas que se han convertido en axiomas, tabús intocables reforzados por la ley, pongamos algunos ejemplos de sus éxitos:

  • Si te incomoda la colonización excesiva de tu zona de residencia o de tu país por extranjeros pertenecientes a otras culturas eres directamente un racista. No es que de repente desaparezca tu identidad o tu modus vivendi, y tengas que convivir con personas que desconocen mínimamente las costumbres con las que te educaron, no, eso son tonterías sin importancia. Eres un racista y punto.

  • Independientemente de que respetes la tendencia sexual de cada individuo pero no compartas la idea de matrimonio entre personas del mismo sexo, por una cuestión de organización social o de creencias religiosas, eres un homófobo.

  • Si no estás a favor del aborto libre, lo quieran camuflar de lo que quieran, porque consideras que la vida es sagrada, y que en caso de que se tenga que abortar, se debe hacer en casos muy concretos, eres un retrógrado y probablemente también un machista.

  • Si consideras que Pinochet era un dictador pero Castro, -cualquiera de los dos-, no lo es, estás en la línea correcta. Pero si consideras que Cuba es una dictadura a igual que lo fue la chilena eres un reaccionario.

  • Si no eres partidario de la multiculturización, aunque sí de la integración de los inmigrantes, y crees que tienes una identidad colectiva, una cultura y una tradición que defender y promover eres, como mínimo, un intolerante.

  • Si eres partidario de que cierto principio de autoridad exista en todos los niveles de la vida, desde la familia, la escuela o en la convivencia social eres un fascista.

  • Si piensas que los hombres y las mujeres deben tener las mismas oportunidades sociales y profesionales pero que las diferencias biológicas también marcan ciertas diferencias de rol, no de superioridad o inferioridad, sino de “rol”, por ejemplo el de madre y padre, también eres un vulgar machista.

Podríamos seguir con muchos más ejemplos. Lo bueno de ello es que a muchos, yo me incluyo, no nos importa que haya gente que piense así, incluso que sean mayoría, lo que molesta gravemente es que no pensar así lo hayan convertido en un elemento de sospecha.

Desde una posición de demócrata radical considero que habría que hacer referéndums para legislar sobre aborto, inmigración, educación, etc., además de llevar la democracia hasta los niveles más cercanos a la gente para que pudieran decidir sobre aspectos que le afectan de modo directo (ya verían los “progres” cuantas sorpresas se llevaban). Pero es cierto que pensar de manera libre se ha convertido en un auténtico problema en las sociedades occidentales porque un sector importante, y transversal, de la población, que integra desde los alienados, los radicales y los blanditos de espíritu, estos cada vez más numerosos, hasta los capitalistas más carentes de escrúpulos -a los que ya les va bien una sociedad atomizada y ansiosa para que la gente consuma, lo que sea, pero que consuma-, se ha apoderado de la ideología.

A este sector hay que enfrentarse sin complejos, sin temor a sus calificativos, sin miedo a ser denostados por ellos. Han copado casi todos los lugares de poder de la sociedad, pero estoy convencido de que son minoría, porque la mayoría social, pertenece a lo que podríamos llamar un “conservadurismo tolerante” que significa que están dispuestos a aceptar reformas progresivas en la sociedad, y modos de vida diferenciados, pero manteniendo unos pilares referenciales sólidos, y sin que les destruyan los elementos más idiosincráticos de su historia personal y de su cultura.

No solo nuestra libertad intelectual está en juego, nos jugamos el modelo de sociedad, y su descomposición, que cada vez apunta más a un modelo frívolo, adolescente, idólatra y compulsivo.

Hay que echar coraje y desenmascararlos porque detrás de sus amenazas no hay nada más que pura inflación históricamente oportunista.

9 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en su totalidad con este artículo que tan oportunamente publica en su entrada de hoy. No se puede expresar, con más precisión, la realidad de las cosas.

    ResponderEliminar
  2. ISRA hoy te luces de manera luminosa y expones los FUNDAMENTOS de lo que deseamos los ciudadanos normales de la sociedad occidental.

    Todos los que somos tachados, como excelentemente describes, de homofobos, racistas, machistas, reaccionarios, etc., resultamos ser la BASE sobre la que aún se mantiene en pie toda la sociedad.

    Si todos aceptaramos lo politicamente correcto, empezarian algunos a sacar inquisidores - predicadores a favor de un Hitler moderno. Y entonces ya la habriamos jodido del todo.

    Sigo pensando que estos principios elementales, que han regido a la Humanidad para conservar la habitabilidad social, se difunden (aunque sea por pocos) en los medios, al final calará en los borregos.

    Como sucedió con los intelectuales de cada época (los mismo Cervantes y Quevedo en su tiempo, que Unamuno y Ortega en el suyo) que teminaron siendo los sacerdotes de la eliminación de tanta basura mental inducida.

    Ya ves que la Biblia es un cuento chino ( sólo una breve muestra expongo en mi Blog) y al que unicamente le hacen caso los más analfabetos del Planeta.

    Del mismo modo hay que desenmascarar tanta mentira y engaño que se sostiene a base de FE, o sea en creer en aquello que se sabe que es mentira.

    Plas, plas, plas. ISRA.

    Detrás de todo cachondo irónico se esconde una inteleigencia y cultura privilegiadas, es un proverbio que me he inventado yo pero que es tan verdadero que el más sagrado dogma.

    ResponderEliminar
  3. Bwana, me alegro que opine así, dice mucho a favor de su persona.


    Tella, lo políticamente correcto es una forma extremadamente sibilina de ir conformando el pensamiento único, del cual, si te mueves un poquito, eres un apestado y un inadaptado, al que solo podemos salvar mediante procesos de reeducación.

    Como huele todo esto a totalitarismo.

    ResponderEliminar
  4. Cuanta razón.
    La verdad es que por motivos como los que describes me han llamado, homofogo, racista, ect..
    Aunque también es cierto que cuando he dicho que el nuevo proyecto de ley del aborto es incostustitucional, pero que no lo son los SUPUESTOS DE ABORTO TERAPÉUTICO Y EGUGENESICO de la actual regulación (el supuesto de aborto ético de la actual ley TAMBIÉN ES INCOSTITUCIONAL), alguno me ha llamado pro-abortista...
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Ah eso, Jesús, se le llama razonar con/como el culo.

    Y esa mentalidad y argumentos son los que nos intentan imponer, que yuyu.

    ResponderEliminar
  6. Desgraciadamente Mamuma, desgraciadamente

    ResponderEliminar
  7. Se puede decir más alto, pero no más claro. Enhorabuena por el análisis.

    ResponderEliminar
  8. "...Señor... Ayúdame a ver siempre la otra cara de la moneda, no me dejes inculpar de traición a las y los demás por no pensar igual que yo..."
    Gandhi.

    Me gustó mucho tu escrito, "Damián", lo digo en serio, y no te lo menciono porque crea necesariamente en su totalidad -ó en su mayoría-, sino porque indiscutiblemente es fiel reflejo de una sociedad (ó de una parte de ella) que de manera viceral asume argumentos inmediatos (carentes de sentido crítico) como válvula de escape para el contenedor de su frustración, eso sí, mayoritariamente provocada por la injusticia.
    Me parece incongruente que por una parte defiendas los valores y las idiosincrasias locales ó nacionales, tachando de "alienados ó blanditos de espíritu" a quienes optan por aceptar la integración forzada bajo las conveniencias del poder, mientras que por la otra tomas una evidente postura a favor de un dictador sudamericano que por la violencia impuso a la mayoría las leyes de la minoría y los intereses del extranjero, así como condenas (a través de sofismas) a otro dictador, pero que a diferencia del anterior no tomó el poder en medio de una democracia, sino en medio de una tempestad desatada por extranjeros que mandaban en tierra ajena, imponiendo sus leyes, su forma de vida e intereses por encima de las y los locales. La verdad es que nunca serán lo mismo una Revolución que un Golpe de Estado... "Pequeña diferencia" ¿No te parece?
    Es curioso que te manifiestes en contra de los estereotipos "progres" del sistema (la máscara "liberal" del rostro dictatorial, "el mundo al revés"), pero analizando tus contradicciones, me doy cuenta de que en realidad los compartes, lo que te molesta es no estar al mando (el "sostén demo" de un "seno facho", "el mundo al revés").
    No creo que el aborto sea algo agradable, ó correcto, sin embargo creo que es aún peor traer al mundo a un infante que va a carecer de bienes afectivos y/ó materiales ¿La solución? Una mejor repartición de la riqueza, educación sexual e información, aunque ello vaya en contra muchas veces de "una cultura y una tradición que defender", por más racionalmente caduca que esté... ¿Realmente conciderarán "sagrada la vida" quienes se oponen por un lado al aborto, pero por el otro son herederos y defensores de los crimenes de la Iglesia (de la Inquisición a los pederastas), así como fanáticos del odio y del capitalismo desenfrenado?
    Tu escrito me parece interesante y atrevido -de hecho, jamás me atrevería a escribir algo parecido- no porque -según yo- diga las cosas como son, sino por que describe brillantemente el ideario culminante del pensamiento sistémico.
    Si en verdad rechazas la intolerancia y los etiquetamientos "progre-alienados" de "Racista, Homófobo, Retrógrado y Machista" ¿Por qué no mejor empiezas por explicar el por qué no eres racista, homófobo, retrógrado ó machista? ¿Por qué no mejor explicas qué son para ti el racismo, la homofobia, la reacción y el machismo, además del por qué son inadmisibles? Me gustaría mucho leer tu postura, ojalá y no seas de aquellas personas que en su territorio defienden a capa y espada su "identidad y su modus vivendi" a tráves del patriotismo, mientras que por otro justifican la invasión, el saqueo y su imposición cultural en el nombre de la "civilización" y el progreso ¿Patriotismo y xenofobia? ¿Proteccionismo para unos y apertura para otros? ¿Salvaguarda de la identidad como derecho para unos y cosmopolitanismo obligado para otros? ¡Viva la doble moral! Espero no sea tú caso, aunque temo lo peor.
    Como sea, gracias por tu escrito, el cual me entretuvo tanto para leer como para contestar (Prefiero buenos escritos de derecha a malos escritos de izquierda).
    Saludos.

    "...No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de las y los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia..."
    Gandhi

    ResponderEliminar