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jueves, 15 de marzo de 2012

SI ES QUE NO SE PUEDE DECIR MÁS CLARO...

Sólo tenéis que pinchar aquí si queréis disfrutar de uno de los mejores blog que conozco, y una vez citada la fuente permitidme que copie/pegue esta maravilla:


Los representantes de la Cultura en España

Empezaré directamente y sin mucho rodeo. Cada vez que oigo la frase "Representantes del mundo de la cultura" me entra el miedo. Cuando estas terribles palabras aparecen en algún medio de comunicación no hace falta que añadan más, la experiencia durante estos últimos años trae a mi cabeza todos y cada uno de los cuatro puntos que el DRAE recoge para la palabra fantoche.

Artistas de portada de papel couché, viejas glorias desesperadas por seguir viviendo a cuerpo de rey en memoria de la acomodada herencia de los ya pasados tiempos de gloria, vendedores de melodías de gasolinera deseosos de seguir haciendo caja al ritmo de su jurásico chimpúm-chimpúm, intérpretes de canción ligera, tan ligera que es humo, maquillajes y taconazos, gomina y desgastada brillantina, otrora modernísimos que hoy desprecian a quien durante tanto tiempo les dieran de comer y a los que ahora llaman bandidos por andar por ahí, robando con el método del butrón informático... cejas arriba, esto es un atraco.

Durante los últimos años, escuchar en la televisión o la radio que se han reunido "los representantes de la cultura" para manifestarse y pedir una ley contra las descargas ha sido tan habitual como los esfuerzos del Ministro de turno en arrimarse bien a ese ascua y prometer mano dura contra la piratería.

¿Representantes de la Cultura? Mirarlos y querer emigrar a un país nórdico, a ser posible sin tratados de extradición, es todo uno. No sé cómo hemos llegado a conceder a esta retahila de cantantes y actores descafeinados y sin chicha un título tan ostentoso como inmerecido. No lo sé.

Tampoco sé quién se lo ha otorgado... A mi no me miren, si alguien me preguntase por representantes de la Cultura de España mis pensamientos se irían hacia otras personas bien distintas.

Pensaría en arqueólogos de sonidos como Jordi Savall y su desaparecida e inseparable voz compañera Montserrat Figueras, alquimistas del futuro como Juan Ignacio Cirac, investigadoras de nuevas esperanzas como María Blasco, asombrosos escultores de vidas como Pedro Cavadas, geniales cazadores de luz como Antonio López, y otros tantos y tantos y tantos.

Pero no... ellos no son representantes de la Cultura y además les verán poco por la tele.

No importa. De todos modos, tampoco sé siquiera si alguien les reconocería en el milagroso caso de que por alguna misteriosa equivocación aparecieran durante algún minuto en la sección cultural de algún informativo, escondidos entre el nuevo disco de Jarabe de Palo y el gol de chilena de Ronaldo.

Y sobre todo, sobre todo... tampoco le verán manifestándose como a toda esta piara de pomposos autoelegidos representantes de la cultura de España. No les verán gritar que se mueren de hambre por esos piratas de internet que les están mangoneando su trabajo... probablemente, por estar realmente trabajando.

Sí. Me da mucho miedo escuchar que "los representantes de la Cultura de España" están haciendo algo, porque a buen seguro ni son representantes de la Cultura ni estén haciendo nada bueno.

Y ya tienen su Ley... sus sollozos, lamentos y plegarias no han sido en vano. Desde el 1 de Marzo, ya cuentan con la herramienta que volverá a impulsar la máquina de vender churros, su particular reliquia mágica, el santo grial que sanará las heridas de sus bolsillos. Por fin se imprimió suMalleus maleficarum, el martillo de brujas que castigará a los nuevos herejes y sus oscuros lupanares de series y subtítulos, toda una genialidad arquitectónica en forma de puente con el que salvar la riada de jueces que les ahogaba en sentencias absolutorias.

Llegó la Ley Sinde-Wert y los representantes de la Cultura de España ya no pasarán hambre, volverán los días de vino y rosas en los que un trozo de plástico redondo era la oblea sagrada que debías adorar si querías el paraiso de sus melodías, llegará a las FNAC de todo el país la gran oleada de zombies sedientos de sus altas creaciones intelectuales.

Aquí está, ahí la llevas, que decían por mi pueblo... Ahora sí que sí. Vuelven the golden years.

 Abran bien las puertas del Corte Inglés, pásenle un plumero a los Cds y dispónganse a presenciar la estampida... allá vamos, queridos representantes de la Cultura en España, allá vamos ávidos y presurosos a comprarles todo lo que salga de sus privilegiados cerebros al precio que ustedes nos digan y en el formato que ustedes nos ofrezcan... ¿Qué otra opción nos queda salvo la suya?

Ya vamos... ¿lo notan?... ¿notan ese temblor en el suelo de pasos atropellados y raudos a su encuentro? ya casi estamos llegando a nuestro Centro Comercial más cercano... ¿lo notan? ¿lo notan?... ¿no?

8 comentarios:

  1. Mi pensamiento coincide con la respuesta que le da al técnico de la cosa, es verdad que muchos las están pasando negras- más que los titiriteros que me dan poca o ninguna pena- y que todo el mucho tiene derecho a cobrar por sus ocurrencias en forma de libro o canción, es un trabajo, pero el tema es cuánto y durante cuánto tiempo al igual que percibir el subsidio de paro no puede ser eterno...está claro que tienen que adaptarse o pringar, como ha sucedido con tantas cosas, también profesiones,a lo largo del tiempo.

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  2. La claves está en que los que así denominan a esa piara de analfabetos con laca no tiene puñetera idea de lo que significa CULTURA.

    Seguramente si los auténticos creadores del reciente pasado levantaran cabeza ni se molestarían en fijarse en ellos.

    Esto me recuerda que el escritor y mejor novelista del XX, Baroja, hombre cultísimo por sus variadas lecturas y estudios hasta el punto de que hoy muchos capítulos suyos son analizados para obtener información real de sucesos ( por ejemplo los detalles del tráfico de negros en el XIX) cuando visitó Granada dijo de la Alhambra que "le recordaba a un quiosco de churrería", dadas las fantasías y filigranas que a su juicio no servían para nada relacionado con la belleza.

    Cuatro tipejos sin voz, con ruídos que recuerdan a Africa y sus tantanes, van a decirnos que ellos son los representates de la CULTURA cuando ni siquiera saben quién era Don Miguel de Cervantes.

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  3. No, yo tampoco noto nada, ni retemblor de suelos ni nada de nada. Lo que si noto es que por la noches esto esta petao. Para descargarte algo mas de una hora. Manda huevos alguno debe estar acumulando discos duros externos, USBs y la fostia, jijiji.
    Saluditos.

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  4. En esto como en todo hay "clases" Maribel, y por supuesto que uno tiene derecho a cobrar por su trabajo, pero ¿70 años?. Los tiempos están cambiando muchísimo más deprisa que la mentalidad de esta gente, y sobre todo y más importante, ni son "la cultura" ni los queremos para nada.

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  5. Ya te vale Tella, hablar de Baroja, ¿una estación de metro? ¿un torero? ¿marido de alguna folclórica?...

    La cultura debería estar escrito en letras mayúsculas, no con mediocres que sólo buscan la pasta.

    Si la gente les compra la burra estamos peor de lo que pensaba.

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  6. No creo que haya hostias por llevarse nada suyo Zorrete, me parece que van a acumular polvo sus discos y sus dvd's.

    Yo estoy por quitarme de ONO, ¿de qué sirve pagar por 50 Mb si tardas 2 horas en descargarte un episodio de 40 minutos y antes tardaba 2 minutos?.

    Puta vergüenza.

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  7. Conmigo lo tienen crudo, el último disco que compré eran unas soleares por don Antonio Mairena. De 45 rpm.

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  8. jajajajaja, pues a pesar de todo Bwana, esos vinilos sonaban muchísimo mejor que los mp3 actuales.

    Por no hablar del encanto de las portadas y el ritual de ponerlo en el plato.

    Y nada de antiguos, clásicos.

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