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miércoles, 16 de enero de 2013

REPRODUCTOR DE FOTOCOPIAS

Creo que es como deberíamos referirnos a esa puta mierda, algunos lo llaman gagdet y otros, rimbombantemente, e-book, cacho mierda diría yo.

Y ahora me dirán que si soy un antiguo, pero ya ves, recuerdo cuando por cuestión de pasta en la facultad no te comprabas los libros, los fotocopiabas, pues bien, esa es la sensación que me da cuando veo a algún/a cazurro/a leyendo/a algo/a en esos aparatos infernales, ¡están pasando fotocopias en un cacharro donde las metes para que no se te arruguen!.

Quien me diga que hay que evolucionar y me equipare el pasar las hojas de un libro con darle al botoncito está chalao, máxime ahora; me imagino que viéndole las orejas al lobo y viendo cómo hay tanto inútil que se vuelve loco por estos aparatos (total, hay quien paga una porrá por un mac cuando puede hacer lo mismo un pc que te cuesta mucha menos pasta) han optado por unas ediciones muchísimo más cuidadas. Simplemente pienso en libros de gran formato a los que me tiene acostumbrado TASCHEN, y la verdad, no me imagino haciendo el imbécil ojeando estos libros en una pantallita de 9", imaginad la escena, tú con tu comecocos viendo dibujitos y yo, desplegando ante mí, una libraco de 58 x 48 cm (abierto) disfrutando de estas obras de arte... (algunas de mis penúltimas adquisiciones):




Pero no todo en la vida es Taschen, podemos quedarnos con las magníficas ediciones que nos brinda EDAF con unos mapas desplegables, de lujo, en libros como estos de abajo (toooodos en mi posesión, son miiiiiios) y que por mucho que me digan, un ibuk, en la puta vida, proporcionará nada remotamente parecido a desplegar esos mapas y escudriñarlos.
Y no es todo cuestión de mapitas o grandes formatos, cualquiera que se pase por una librería verá la cantidad de libros con cuidadísimas ediciones que esperan a que alguien se los lleve a casita, ¿un ejemplo? ¡cientos!, pero para muestra un botón...
¡Vale! me dirán, para casa está bien, pero ¿y el espacio?, no me jodas, siempre hay sitio para un libro, entonces recurren a eso tan manido de las vacaciones, todo mentira. Si te vas 15 días de vacaciones no te llevas 20 libros (que se supone que es el argumento más trillado por la capacidad para meter libritos en el cacharro), si te lees todos esos libros no haces nada más, como mucho te lees un par de ellos, si me apuras, entre el viaje y la estancia ¡5 LIBROS!, y eso te ocupa menos que un par de cajas de zapatos.

O eso de que en el tren no puedes llevar libracos... evidente, para eso hicieron las ediciones de bolsillo, o los forros para los libros, o los bolsos talla XXL, que llevan ellas... o nosotros unas mochilitas mu chulas.

Resumiendo, hay muuuuucha tontería, y por ésta yo no paso, a partir de ahora no estaría mal que pusiesen un Tío la Vara en las esquinas (y vagones de tren y/o metro) vigilando tontacos con ibuk pa escamocharlos.

Sentencio, si te gustan los libros no te puede gustar un ibuk.

5 comentarios:

  1. Jajaja radicalillo...es verdad que donde esté un libro nada que ver, pero con eso del espacio no hay vuelta de hoja (nunca mejor dicho)y te lo digo yo que tengo un pisito bastante enano y además pensado a propósito para jorobar en la cuestión de poner estanterías y enchufes, unas lumbreras del diseño, oiga.

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  2. Tiene mucha razón . Con estas novedades, pronto nos colocarán los libros en píldoras, que se tragan con un poco de agua y no hará falta molestarse en usar la visual.
    (Bonita biblioteca la suya, por cierto)

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  3. Ya te digo Maribel, aquí no me ando con medias tintas, y una putada bien gorda que jode paredes estupendas para estanterías llenas de libros son los radiadores, cabrones.

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  4. La tecnología es buena Bwana, pero no siempre, y los ibuk me parecen aparatos miserables. A lo mejor recién nacidos nos cosen un puerto USB al ojete (ésta va para Maribel, jajajaja) y ya no hace falta ni ir al colegio, bueno, ahora no sirve para nada así que a lo mejor salimos ganando en algo.

    Últimamente mantengo un pulso con la parienta, se pone nerviosa cada vez que entramos en una librería... soy como el cazador que va a por su presa, y en este caso soy un valiente, busco presas más grandes que yo, y claro, sólo sabe decir ¿dónde piensas meter eso? y yo contesto siempre lo mismo, primero lo compro y luego le busco sitio, lógico. Recuerdo el pasado mes en una visita a la FNAC, veo el libro de Bond, James Bond (el de la foto del post) y cuando vamos bajando a las cajas me topo con otro de Bond de Taschen de 150 kg de peso y 150 euracos, y mis ojos se iluminan, y mi mirada se cruza con la de la jefa y agacho la cabeza y me voy con el libro que ya tenía...

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  5. Jajajaja

    (Mis respetos a tu jefa por cierto, corporativismo y esas cosas, ya sabes...)

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