Pues si, COMPLETAMENTE A FAVOR de la " reaccion " de Israel. La única democracia de la zona luchando frente a unos agresores islamistas enloquecidos y que viven por y para ver el final de ese estado. Que le vamos a hacer, me encantan los judíos, dando por el culo a la basura integrista. Que se juntan y crean una alianza para exterminar a Israel?, pues bien, nos juntamos el resto, es decir, el mundo civilizado y democrático y los borramos del mapa de una vez por todas. Usemos de una vez métodos expeditivos (tenemos los medios pero no los "huevos"), muerto el perro muerta la rabia, no seamos tan lameculos, ignorantes e impresentables como zp y olvidemos la despreciable política de apaciguamiento (será nuestra tumba) con esta gentuza. Dejemos la alianza de civilizaciones para los ignorantes (solo con el nombre queda de manifiesto su "altura" intelectual... sobran comentarios). ADELANTE ISRAEL Hace siglos España paró a los infieles: Covadonga Las Navas de Tol...
Mi pésame y acompañamiento de duelo en tu orfandad.
ResponderEliminarMuchas gracias Tella.
ResponderEliminarLa vida no es justa, Chucky se va y los de la Moncloa siguen...
Te presento mis condolencias Isra. Seguro que Chucky está en el cielo gatuno.
ResponderEliminarLos de moncloa siguen porque bicho malo nunca muere.
Pues va a ser eso Aspirante.
ResponderEliminarMuchas gracias
Como se les coge cariño a las pequeñas mascotas...Seguro que Chucky era un buen gato a juzgar por el recuerdo de su amo.
ResponderEliminarMi gato se llamaba 'Pachi', un gato pequeño que cuando llegó al felpudo de casa no tendría ni un año...pero solo lo pude tener por unas horas, ya que debo ser alérgico...enfín.
Chucky, D.E.P.
NECROLÓGICA A CHUCKY
ResponderEliminarSi fuera inglés lo titularía "La Caza del Gato", si fuera alemán escribiría seis tomos y lo titularía "Introducción al Estudio del Gato", si fuera francés lo titularía "Los Amores del Gato", y siendo español escribiré 15 lineas y lo titularé "TRATADO COMPLETO SOBRE EL GATO".
"Se han descubierto restos de domesticación de F. silvestris en Chipre que datan de hace 9.500 años.
Se cree que los egipcios empezaron a domesticarlos en torno al año 4000 a. de C. para mantener a las ratas y ratones fuera de sus graneros. Para los egipcios eran animales sagrados y, como tales, el castigo por matar a uno de estos era la muerte.
La diosa Bastet era representada con cabeza de gato. Cuando uno moría, a veces se le momificaba.
Sin embargo, durante la Edad Media, se pensaba que eran familiares de las brujas.
A veces se los quemaba vivos o se los tiraba desde la cumbre de edificios altos durante las festividades.
En el mundo occidental es común la creencia de asociar al gato negro con la mala suerte (aunque hay excepciones, por ejemplo, en el Reino Unido).
Para las personas supersticiosas, que se cruce un gato negro de forma súbita, es augurio de infortunios.
De hecho, se dio el caso de culpar a los gatos de transmitir la peste bubónica, con lo que fueron exterminados en masa en pueblos y ciudades (contribuyendo a que se multiplicara la población de ratas, auténticos propagadores de la plaga).
Pero en los tiempos actuales la Iglesia Católica ha declarado también como santos patrones de los gatos a San Antonio Abad, San Francisco de Asís y San Martín de Porres incluyendo a este felino con los demás animales domésticos, similar a los antiguos egipcios sin importar la raza y el color.
Es uno de los doce animales del ciclo de 12 años del zodíaco vietnamita, relacionado con el calendario chino (en este último, el signo zodiacal es el conejo o también gato).
En el Tíbet se los considera desde tiempos inmemoriales guardianes de reliquias y templos posiblemente por la robustez ostensible e inteligencia atribuidas a la variante siamesa que allí en la cima del mundo, se desarrolla. Animal sagrado, venerado y a veces mimado excesivamente, en el seno del budismo tibetano se le considera acompañante en el tránsito obituario, y, en los sueños lúcidos, el subconsciente del que sueña (o viaja) es representado por un gato gigante, obeso, mudo y bonachón.
Pueden sufrir enfermedades psicológicas tales como el estrés. Al igual que un humano estresado, tenderá a desarrollar un comportamiento neurótico.
Su vejez no es gradual, como la humana, sino abrupta. Dura aproximadamente un año y desemboca en la muerte.
Un ejemplar viejo desarrolla cataratas y se vuelve más lento. También pierde el olfato. Generalmente duerme todo el día, sin desarrollar ninguna otra actividad, muestra de su extremo cansancio."
Ya lo siento Dadaista, un gato es increible (simpre y cuando su locura sea soportable), lo que pasa es que Chucky rompió el molde, y aunque López (nuestro gato) es la leche no se puede comparar al más grande.
ResponderEliminarY todo eso Tella en un ratiro que has tenido libre, se aagradece el aporte.
ResponderEliminarPues si, desde odiado a venerado, ya ves.
Y te puedo decir que yo antes odiaba a los gatos, hasta Chucky, ahora me encantan, me imagino que si pasase 14 años con zapatero a lo mejor le cogia cariño y le votaba...
El Chucky debe de estar en el cielo con mi gata siamesa, la "Lucy".
ResponderEliminarLo de tomarle cariño al ZP me parece imposible (comentario al Tella)
No soy amigo de los gatos, más bien enemigo declarado, pero parece que Chucky era la excepción gatuna. Bonito recuerdo.
ResponderEliminarPor cierto, ¿no tenias otro nombre para el gato?, es que Chucky trae recuerdos fílmicos un poco "diabólicos".
Lleva Vd. razón Bwana, lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible.
ResponderEliminarSeguro que se lo estará pasando estupendamente con Lucy
jajajaja, pues la verdad Javier es que como al principio estaba un poco loco le iba que ni pintado.
ResponderEliminarEl nuestro se llama López... que no está mal.
Por cierto, La semilla de Chucky, bizarra pero buenísima.
Hombre López es más como de aquí, y si tiene tonos azules, una S amarilla que le cruza el pecho, vamos solo le falta el Super jjajajajaja. Que no se diga que no somos "culturales" en el sentido más amplio de la palabra, películas bizarras y tebeos españoles, y algo de DC y Marvel antes de prostituirse.
ResponderEliminar¡He dicho!
Amén.
ResponderEliminarY añado un poco de serie B, caspa zetosa y fanzines (el clásico 2000 maníacos).
Decía "Schopenhauer" que la
ResponderEliminarconmiseración con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar de seguro, que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona.
Por descontado que tú lo eres (buena persona), amigo "Isra".
Yo también sufrí bastante con una perrita de agua que tenía y que me desapareció de la noche al día.
Quizás un Guarda de Campos me la hizo desaparecer...
Era una perrita maravillosa, con 12años de edad, pero con la viveza y alegría de un cachorro. Se llamaba "Troyka".
Ahora tengo otra perrita; ésta es una chihuahua de color negro, se llama "Carsha" y tiene 3 años.
También tengo un gato de pelo largo. Es un señorón durante el día (yo diría que tiene más de perro que de gato), pero por la noche no hay quién lo vea!!!. Se pierde!. Será que ya va buscando...???.
Tiene 7 meses pero es impresionante de grande!!. Se llama "Garfy".
...y pues nada..., como con las personas, detrás de unos vienen otros y nos tenemos que conformar..., nos tenemos que resignar, "Isra". Suerte con éste y ójala te duré tantos o más años que "Chucky", el mejor gato del mundo.
Un abrazo, amigo.
Gracias Lola, es increible la compañía que dan y lo bien que te lo hacen pasar.
ResponderEliminarLo mejor de los gatos es que sí o sí son los reyes de la casa. Da igual que tengas un sillón favorito o un lado preferido en la cama, son suyos y lo mejor es que le dejas, porque lo ves tan contento y feliz que le dejas que ivada tu espacio (he tenido algún que otro tirón al intentar meterme en la cama sin molestarlo cuando dormía plácidamente).
Lo mejor de Chucky es que sentia cuando llegaba, me contaba mi madre que ya podía estar completamente dormido que se despertaba, se iba a la puerta de la calle y asombrosamente entraba yo a los pocos segundos, y su recibimiento era ponerse de pie sobre sus dos patitas traseras para darme un beso y un abrazo, como te lo cuento, increible pero cierto.
Un abrazo y a seguir disfrutando de su compañía.
Animo,te dejo aquí mis condolencias
ResponderEliminarMuchas gracias Mamuma
ResponderEliminarIsra, entiendo perfectamente su pesar. Estas cosas si no se cuentan entre amantes de los gatos, no se creen. Mi gata también me echa los brazos para que la suba al hombro, y así la llevo a todas partes, como un loro. Tiene ya 15 años, pero como nadie le ha dicho que es vieja corre por la casa subiéndose por las paredes a lo Matrix y sigue cazando todo lo que se menea. Aquí la tengo ahora mismo, acurrucada al lado del teclado.
ResponderEliminarEs lo más increible de los gatos mahārānī, da igual la edad que tengan o que no hagan nunca ejercicio, saltan como el primer día.
ResponderEliminarPues disfrútala todo lo que puedas.