Pues sí, y en el colegio de mi hija dan buen fe de ello. Por segundo año consecutivo se han pasado por el forro de las pelotas el día del padre y lo han obviado como el que esconde una gran vergüenza, ni se han molestado en explicarse y/o justificarse, pa qué. Vuelven a ganar los tontos y es que ya sabemos lo que dijo Anatole France "... un necio es mucho más funesto que un malvado, porque el malvado descansa algunas veces, el necio jamás..." ¿La culpa es de la recomendación desde la Comunidad de Madrid? ¿del consejo escolar? ¿del director?, tengo mis dudas con respecto a este último, salvo que esté dispuesto a colocarse él solito en la picota en esta estúpida corrección política que nos asola. ¿La excusa para no celebrar ni el día del padre ni de la madre?, pues hijo, lo que ha habido siempre : huerfanitos e hijos de divorciados (como en mi época vamos, generación del 71) y lo que hay de nuevo : familias monoparentales, dos padres maricones, dos madres feminazis, famil...
Sobre lo que habla Molina lo vivo en primera persona (en realidad me la sopla a dos carrillos).
ResponderEliminarEl otro día, ¿hace 2 semanas?, hubo una reunión de marras. Allí fueron (que no fuí) a chillar, a llamar fascista a alguno que otro y poco más. Todo ello sin saber de que va el plan Bolonia la mayoría de "perroflautas", o como me enseñaron "La mugre" jaja.
Premisa 1: Querían hacer referendum en la universidad.
Premisa 2: Son gilipollas.
Premisa 3: Seguro que votan al PSOE.
Premisa 4: Zapatero se la va a meter doblada.
Conclusión: El rector dijo que ni referéndum ni pollas en vinagre.
Como me alegro de no estar en la universidad ahora, ya me tocó en su momento (y además en la Facultad de CC. Políticas y estaba hasta los cojones de los jipis y los putos pañuelos palestinos... pero los teníamos a raya).
ResponderEliminarA modo de anécdota un amigo mio y yo, a lo mejor no es muy políticamente correcto lo que voy a decir, vimos a un puto aberchale con no sé cuantas gilipolleces etarras y le cayeron un par de hostias, pues a pesar del gran número de valientes que había en la "facul" no tuvieron huevos, solo si van 200 y con pasamontañas.
Y la cafetería, VOMITIVA, parecía que ibas por las calles de cuba lleno de carteles absurdos como sólo la izquierda sabe hacer.
Lo más triste es que en esa época me dio clases Verstrynge (no sé si te sonará) pues curiosamente toda la asignatura hablaba (y glorificaba) de políticos e intelectuales que vieron la luz y se pasaron de la extrema derecha a la maravillosa izquierda.
Resumiendo, en mi época (principio de los 90) en la universidad ya empezaba a oler mal, ahora está completamente podrida.
Saludos cordiales