Brillante, como unos zapatos de charol nuevos. Entre coños y pitilines la Europa que presentas resulta bastante probe y de poca sustancia aunque parece las mulleres arden más. Debe de ser porque ha habido unos volcanes gigantes vomitando maricones.
Conocimiento de furores uterinos conozco el caso de la francesas, aunque me imagino que la pinta de maricones que se gastan los gabachos tenga algo que ver Tella.
Aunque surgión el otro día durante los comentarios en el blog de Tella desconocía lo de las falanges Carolvs, y en cuanto a tu descripción de tus chuminos podría añadir algo al respecto de las medidas realizadas para esas estadísticas, no es lo mismo una medición en el momento "justo" que morcillona después del ejercicio que flácida.
Si lo hacen nada más levantarse a lo mejor le saltan un ojo al que medía.
Brillante, como unos zapatos de charol nuevos.
ResponderEliminarEntre coños y pitilines la Europa que presentas resulta bastante probe y de poca sustancia aunque parece las mulleres arden más. Debe de ser porque ha habido unos volcanes gigantes vomitando maricones.
Jajaja el mapa de Il Bufoniere no tiene desperdicio...
ResponderEliminarMe encantan los dos.
ResponderEliminarPero, ¿no era que os medía una cuarta? ¡hombres!
ResponderEliminarConocimiento de furores uterinos conozco el caso de la francesas, aunque me imagino que la pinta de maricones que se gastan los gabachos tenga algo que ver Tella.
ResponderEliminarMaribel, siempre pensando en lo único nuestro amigo Silvio
ResponderEliminarEse diseñador es un crack Mamuma.
ResponderEliminarAy Elena... dime de que presumes. Si estuviesen tan orgullosos no se ducharían con la toalla puesta.
ResponderEliminarAunque surgión el otro día durante los comentarios en el blog de Tella desconocía lo de las falanges Carolvs, y en cuanto a tu descripción de tus chuminos podría añadir algo al respecto de las medidas realizadas para esas estadísticas, no es lo mismo una medición en el momento "justo" que morcillona después del ejercicio que flácida.
ResponderEliminarSi lo hacen nada más levantarse a lo mejor le saltan un ojo al que medía.